Los contratos de obra y servicios encargados por la Generalitat o su sector público, salvo los que se consideren de emergencia o estratégicos, quedarán oficialmente suspendidos desde mañana el miércoles 25 de marzo.

Así consta en el decreto ley aprobado por el Govern la semana pasada para hacer frente al coronavirus, que afecta ámbitos tan diversos como el transporte público, la gestión de residuos sanitarios o la contratación pública, entre otros.

Fuentes del departamento de Territorio de la Generalitat han asegurado a Efe que la paralización de las obras se empezará a aplicar desde este miércoles porque había que dar tiempo para suspender estos trabajos en condiciones de seguridad.

Aunque practicamente no se ven estos días obras en plena vía pública, fuentes de una empresa que hace obras para entes públicos catalanes han asegurado que todavía siguen trabajando.

La misma situación se repite en el caso de otra empresa de Barcelona que realiza instalaciones de carácter industrial para el sector privado, que admite que sigue activa con varias obras en la ciudad, entre ellas una en un espacio de cotrabajo y en un hotel de Barcelona.

Muchos proveedores ya han cerrado

Sin embargo, fuentes de esta última empresa precisan que algunos de sus proveedores de materiales ya cerraron las puertas la semana pasada.

Más allá de lo que sucede al sector privado, el decreto de la Generalitat establece que "los contratos de obra y de servicios o asistencias vinculados, contratados por la administración de la Generalitat o su sector público se declaran suspendidos, excepto aquellos vigentes contratados por emergencia o aquellos que por su carácter básico o estratégico el órgano de contratación decida mantener su ejecución, aunque sea parcial".

El presidente de la Cámara de Contratistas de Obras de Catalunya, Joaquim Llansó, ha recordado que el pasado 19 de marzo esta entidad ya recomendó suspender todas aquellas obras que no pudieran cumplir estrictamente las normas dictadas por las autoridades sanitarias, y ha llamado de nuevo a poner fin a todas aquellas obras no esenciales. "Este tipo de obras puede esperar", ha asegurado.

Llansó opina que en un momento en que todo el mundo está confinado, también tienen que estarlo los trabajadores de la construcción, porque el primero ahora es combatir este virus, y apunta que la semana pasada proveedores de materiales básicos para la construcción dejaron de hacer repartos, por lo que entiende que en Barcelona ya tiene que estar prácticamente todo parado.

Asimismo, Llansó explica que, en más del Ayuntamiento de Barcelona, tiene constancia que en otros ayuntamientos como el de Tarragona o el de Sabadell también se han dado órdenes de paralizar todas las obras, y apela a todo el mundo a seguir este ejemplo.

No obstante, recuerda que lo mejor en estos casos es que el cliente ordene la suspensión de las obras, para que haya "seguridad jurídica" en la suspensión del contrato y no se diga que la constructora ha actuado por iniciativa propia.

Consultado por Efe, un operario de la construcción explica que, en su caso, fue la policía quien le recomendó la semana pasada que parara la obra en la cual estaba trabajando, con el argumento que no se podía garantizar el cumplimiento escrito de los protocolos sanitarios.

Por su parte, empresas de este sector consultadas por Efe se quejan de que, al no tener vetada por completo su actividad hasta el momento, tampoco se les está facilitando la presentación de ERE temporales para hacer frente al impacto económico del coronavirus.

En esta línea, el decreto aprobado por el Gobierno precisa que "para garantizar el mantenimiento de los puestos de trabajo adscritos a estos contratos, con el objetivo de no afectar, con carácter general, la actividad económica y la estabilidad de los puestos de trabajo, el Gobierno autoriza los órganos de contratación a abonar en concepto de pago anticipado, a cuenta del precio del contrato, un importe igual en el de la última certificación de obra o factura del contrato de servicio o asistencia a la obra".

"Este pago, en todo caso, tendrá que garantizar los importes correspondientes a los gastos salariales de personal adscrito al contrato y no podrá superar el precio final del contrato. Una vez levantada la suspensión del contrato, el importe de este pago anticipado se tiene que deducir de los pagos siguientes, de forma prorrateada en proporción al plazo pendiente de ejecución del contrato", añade el decreto.

Por otra parte, el mencionado decreto trata de evitar despidos durante este periodo de alarma provocado por la expansión del coronavirus, y por eso subraya que "la suspensión de la ejecución de los contratos por aplicación de este decreto ley en ningún caso se puede considerar un motivo para la aplicación de expedientes de regulación de empleo", de acuerdo con las medidas adoptadas también por el Govern.