El Parlament ha tumbado este viernes la creación de una comisión de investigación sobre el supuesto espionaje político por parte del Govern de la Generalitat. La propuesta ha contado con el apoyo de casi todos los grupos de la oposición, con la excepción de la CUP, cuyos cuatro votos eran imprescindibles. Como JxCat y ERC, los anticapitalistas han denunciado un bloqueo de Ciudadanos y el PP para impulsar una comisión de un alcance más amplio.
La comisión debía investigar "los casos concretos en los que políticos, sindicalistas, periodistas y otros cuerpos de seguridad e información del Estado fueron sometidos a espionaje político y seguimiento de sus actividades" por parte del Govern de la Generalitat y los Mossos d'Esquadra, y "establecer la identidad de las personas responsables".
Entre los proponentes de la comisión, el diputado de Cs Matías Alonso ha denunciado que "esta conducta totalitaria de utilizar los medios públicos para controlar al disidente que no piensa como ustedes da asco". Y ha añadido: "No piensen que están por encima de las leyes y de la democracia porque tarde o temprano tendrán que rendir cuentas".
Tanto JxCat como ERC han señalado que el objeto de la comisión de investigación son sólo unas informaciones publicadas en medios de comunicación y que consideran dudosas. También pedían "hacerla más grande" por el supuesto espionaje político a líderes y dirigentes independentistas.
La CUP habían presentado enmiendas, que no han sido aceptadas por Ciudadanos y el PP, aunque sí que eran vistas con buenos ojos por el PSC y los comunes. A estos dos grupos los han emplazado a presentar una nueva propuesta de creación, con estas enmiendas incorporadas. En su intervención en el atril, la diputada cupera Maria Sirvent ha lamentado que no se tiene que investigar "sólo a los cuerpos a los que interesa a determinadas fuerzas". Y ha lanzado al PP: "¿Cómo tienen la cara dura de hablar de policía política?".
