Un centenar de personas ha participado hoy en la cacerolada que entidades independentistas, como el SEPC, la Assemblea de Joves del Gironès y la CUP-Crida per Girona han convocado como protesta contra el 12-O. Lo han hecho para exigir la retirada de los cuerpos policiales españoles desplazados por el referéndum que siguen en Catalunya. Con cazuelas, los asistentes han picado los objetos metálicos durante un rato justo delante de la comisaría de la policía española con gritos como 'fuera de las fuerzas de ocupación'. El concejal de la CUP Lluc Salellas ha leído un manifiesto que ha expresado su desacuerdo con celebrar el día que rememora el "genocidio" cometido en América por Colón ahora hace más de cinco siglos.
En clave catalana, las entidades organizadoras han reivindicado la necesidad de poner en marcha la República catalana en cumplimiento de los resultados del 1-O. Seguidamente, han hecho una manifestación por el centro de la ciudad hasta la Subdelegación del Gobierno español, donde se han concentrado unos minutos, sin que haya habido incidentes y ante la atenta mirada de los mossos que estaban delante del edificio en aquel momento.
