EH Bildu recuperará este jueves la alcaldía de Pamplona en el pleno en el cual se votará la moción de censura contra la actual alcaldesa Cristina Ibarrola (UPN), con el apoyo del Partido Socialista de Navarra (PSN), de Geroa Bai (la marca del PNV en Navarra) y de Contigo-Zurekin (las siglas de Podemos e Izquierda Unida a Navarra). Una moción que llega precedida de una virulenta polémica por el acuerdo entre socialistas y Bildu y por el cual la derecha y la ultraderecha españolas han puesto el grito en el cielo durante las últimas semanas. Finalmente, y si todo sale tal como se prevé, Joseba Asiron, quien ya ostentó la vara de alcalde de la capital navarra hace dos legislaturas, volverá a regir la ciudad en representación de EH Bildu, con un gobierno en el cual estarán ediles abertzales, de Geroa Bai y de Contigo-Zurekin pero no del PSN, que a pesar del apoyo a la moción de censura renunció a participar directamente en la gestión de la ciudad.

Desde las últimas elecciones municipales del 28-M, poco más de seis meses ha ocupado la alcaldía Cristina Ibarrola, quien  con los 9 votos de UPN —fue la fuerza más votada— y el habitual apoyo de los 2 del PP ha chocado constantemente en este tiempo contra el muro de los 16 de la oposición (8 ediles de EH Bildu, 5 del PSN, 2 de Geroa Bai y 1 de Contigo-Zurekin), con una situación de bloqueo político en el consistorio que ha hecho que la oposición se organice para derrocar el gobierno en minoría. Un acuerdo rodeado de dificultades, desde las críticas llegadas de todo el arco de la derecha, tanto en Navarra como en el plano estatal, que vinculan el acuerdo de EH Bildu y PSN con la investidura de Pedro Sánchez supuestamente "sin condiciones" de los abertzales.

Dos bajas en las filas socialistas

Entre estas dificultades, la renuncia —según el PSN por "presiones" de UPN— a tomar posesión del concejal socialista al cual correspondía sustituir en Elma Saiz, la hasta hace poco portavoz del grupo municipal que ya ejerce como ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones. También ha renunciado la siguiente en la lista, en este caso por asuntos laborales. No será hasta un próximo pleno cuando el grupo municipal socialista recupere a sus cinco ediles, si bien la ausencia de uno de ellos no hace peligrar la mayoría prevista para investir hoy en Joseba Asiron.

Movilizaciones en las calles

La polémica en el salón de plenos municipal se traslada también a la calle, donde se han convocado manifestaciones y concentraciones tanto de un signo como del otro para expresar el apoyo a los afines, si bien las vacaciones de Navidad y el relativo paro en las instituciones hace impredecible la repercusión. Ya el día 17 de este diciembre, la derecha española movilizó a 10.000 manifestantes en las calles de Pamplona, en un acto convocado por UPN y con la presencia del presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo para denunciar el "pacto encapuchado" y la "traición" para "entregar Pamplona a los terroristas". De hecho, el PP también ha presentado mociones a todos los ayuntamientos del Estado en contra del acuerdo PSOE-EH Bildu, con el cual quiere un posicionamiento explícito "contra el terrorismo".

Acercamientos PSOE-EH Bildu

No es la primera vez que PSOE y EH Bildu pactan y llegan a acuerdos, en el proceso de normalización de relaciones con el partido de la izquierda abertzale, que se desvincula progresivamente de la imagen negra vinculada a ETA y deriva en una alternativa de izquierdas y nacionalista vasca para ocurrir alternativa a PNV y PSE en este espacio político, con unas encuestas favorables para las próximas elecciones en el País Vasco y un crecimiento notable en los últimos comicios generales y municipales. La líder socialista navarra, María Chivite, ya revalidó el cargo de presidenta de la comunidad foral a través de un acuerdo con los partidos que firmarán la moción de censura en Pamplona. Chivite es presidenta de Navarra con los votos favorables de Geroa Bai y Contigo-Zurekin y con la abstención de EH Bildu. Por el contrario, se opusieron las derechas: UPN, PP y Vox.

Últimamente, se vio también una foto nueva, la de Pedro Sánchez cerrando el apoyo de EH Bildu para su investidura como presidente del Gobierno. Los abertzales ya garantizaron desde un primer momento su apoyo a los socialistas en el Congreso de los Diputados, al prometer "responsabilidad" para facilitar que reeditaran el gobierno de coalición PSOE-Sumar y evitar un gobierno alternativo de PP y Vox o una repetición electoral que llevara a este peligro. Una foto, de Sánchez reuniéndose con la portavoz de EH Bildu en el Congreso, Mertxe Aizpurua, que fue objeto de feroces críticas por parte de la derecha y la ultraderecha, que consideran EH Bildu herederos políticos del grupo terrorista vasco ETA.