La líder de Ciudadanos en Catalunya, Inés Arrimadas, llamó al presidente de la Generalitat, Quim Torra, después de negarse a asistir a la reunión en el Palau por no estar de acuerdo con que haya una pancarta y un lazo en defensa de los presos políticos y los exiliados en el balcón principal.

Según ha revelado El món a Rac1, la intención de la llamada era "rebajar la tensión" y para explicarle la proposición de ley que la formación unionista ha registrado en el Parlament, donde pide que se respete la "neutralidad institucional" y se debata sobre cómo "recuperar la convivencia" en Catalunya, según han apuntado fuentes del partido.

Por otra parte, desde el Govern explican que Torra insistió que Arrimadas puede ir en el Palau de la Generalitat cuando ella quiera.

La reunión se tenía que producir el pasado 8 de junio, pero el día antes Arrimadas afirmó que no se sentía "invitada" a reunirse con el presidente Quim Torra si no retiraba la pancarta de la fachada del Palau de la Generalitat. Como jefe de la oposición, Arrimadas tenía que ser la primera líder política que se reuniera con Torra dentro de la ronda de contactos del jefe del Govern con los presidentes de los grupos parlamentarios.

"No me sentiré invitada hasta que no se muestre que el Palau de la Generalitat es de todos", insistió, vía carta, Arrimadas, que puso tres condiciones para reunirse con el president de la Generalitat: "Que no se amenace con planes ilegales, que se respete a todos los catalanes y que se respete la neutralidad institucional".