La líder de Cs, Inés Arrimadas, ha reconocido que el PP todavía no ha respondido a su oferta de ir juntos a las elecciones catalanas, previstas para el 14 de febrero si no hay investidura, pero ha insistido, y también al PSC, para formar coalición para intentar frenar el separatismo: "Ahora nos toca el siguiente paso, gobernar".
"¿De qué servirá que vayamos separados? Hagamos alguna cosa nueva", ha pedido Arrimadas a socialistas y populares en una entrevista en RNE después de conocer que el president del Parlament, Roger Torrent, ha dicho que los comicios autonómicos serán el 14 de febrero si no hay antes una investidura y vencen todos los plazos que conducirán a una convocatoria automática después de la inhabilitación de Quim Torra.
Arrimadas, que ha recordado la victoria de Cs en las elecciones del 2017, ha indicado que tienen la mayoría social para poder ganar las elecciones y ahora hay que hacer lo necesario "para tener la mayoría de votos".
Aunque el PSC ya ha trasladado a Ciudadanos su negativa a ir en coalición con ellos y el PP no se ha pronunciado todavía, Arrimadas ha abogado por una coalición constitucionalista como la manera de cortar el paso al separatismo.
La líder de Cs ha hecho estas declaraciones al mismo tiempo que el presidente del PP catalán, Alejandro Fernández, ha descartado que las próximas elecciones al Parlament sean plebiscitarias, tal como plantea JxCat. "Nadie lo decide motu proprio. Lo decide la gente", ha argumentado en una entrevista en TV3.
Coordinación en Madrid
Por otra parte, Arrimadas cree que no hace falta "perder el tiempo en disputas políticas y judiciales" para afrontar la pandemia en Madrid, sino insistir en la coordinación entre administraciones, y ha celebrado el acuerdo alcanzado en el Consejo Interterritorial de Salud, aunque tenga que mejorarse.
Según la líder de Cs, el acuerdo alcanzado es "un avance muy importante" porque se ha implicado el Gobierno central que, en julio, "se lavó las manos como si pudiera borrarse de la coordinación" de la segunda oleada.
Arrimadas ha evitado entrar en la polémica que se produjo en el Ejecutivo de coalición madrileño sobre el principio de acuerdo que primero anunció el vicepresidente madrileño, Ignacio Aguado, con respecto a los criterios básicos de confinamiento para ciudades de más de cien mil habitantes y que después negó el consejero de Sanidad. La líder de Ciudadanos se ha limitado a insistir en que no hace falta perder el tiempo "en lo que dice cada uno" y que hay que centrarse en salvar vidas y puestos de trabajo.