La decisión del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de entregar el Sáhara Occidental en Marruecos ha creado una avalancha de reacciones entre las fuerzas políticas de todo el Estado, y también a Catalunya. Después de ver cuál es la posición del president en el exilio, Carles Puigdemont, que aseguró que "España deja a Naciones Unidas en muy mala posición", se ha sumado la voz del president de la Generalitat, Pere Aragonès, que ha considerado que "la decisión del estado español es un error con consecuencias importantes, especialmente sobre el pueblo saharaui." Así lo ha manifestado a través de su cuenta de Twitter, donde asegura que "hace falta una rectificación y devolver a la defensa del referéndum de autodeterminación del Sáhara Occidental como herramienta para la resolución del conflicto, de acuerdo con la ONU".

Pedro Sánchez ha cedido ante Marruecos y ha defendido que el plan de autonomía para el Sáhara Occidental presentado por las autoridades marroquíes el año 2007 es "la base más seria, creíble y realista" para alcanzar una solución al conflicto. Así consta en una carta enviada al rey Mohamed VI que el Gabinete Real marroquí difundió este viernes, donde Sánchez da un giro radical sin precedentes en la posición neutral mantenida finos ahora por los diferentes gobiernos españoles en esta disputa territorial. En esta carta, Sánchez reconoce "la importancia de la cuestión del Sáhara" y subraya "los esfuerzos serios y creíbles del Marruecos en el marco de las Naciones Unidas por encontrar una solución mutuamente aceptable" a la disputa entre el reino y el Frente Polisario por la excolonia española.
Reacciones
La reacción de Pere Aragonès se ha sumado a la de muchos otros líderes y partidos políticos. A favor de la decisión de Sánchez solo se ha manifestado el primer secretario del PSC, Salvador Illa, que ha tildado de "valiente y realista" la decisión del Gobierno de reconocer la soberanía de Marruecos sobre el Sáhara Occidental. El líder socialista ha defendido este sábado que es una decisión que toca de "pies a tierra" y es un planteamiento "valiente, realista y decidido" que permitirá "abrir una nueva etapa de relaciones" con Marruecos, un "socio estratégico" para España. "Es importante con el momento que estamos viviendo. Nosotros tenemos que tocar de pies a tierra y hacer planteamientos realistas. Yo valoro el realismo de la decisión de que ha tomado el gobierno de España y creo que va en la buena dirección porque abre una nueva etapa con un país mucho relevando para nosotros, un socio estratégico como es Marruecos", ha remarcado Illa. En cambio, la vicepresidenta, Yolanda Díaz, inmediatamente se manifestó para criticar esta decisión. "Reafirmo mi compromiso con la defensa del pueblo saharaui y con las resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Toda solución al conflicto tiene que pasar por el diálogo y el respeto a la voluntad democrática del pueblo saharaui. Seguiré trabajando", ha indicado.
En la otra cara de la moneda se ha situado el PP y Ciutdadanos que han pedido la comparecencia urgente de Pedro Sánchez, al pleno del Congreso de los Diputados, para dar explicaciones sobre el cambio de postura del Ejecutivo después de aceptar la propuesta de autonomía de Marruecos sobre el Sáhara Occidental. "Consideramos intolerable que este cambio de una posición política de consenso tradicional, indudablemente una política de Estado, con 47 años de antigüedad, se haga sin informar al principal partido de la oposición, hecho que pone en evidencia cuál es la manera como Pedro Sánchez entiende la política de Estado", indica el grupo parlamentario popular en una nota de prensa.