El presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, ha hecho este miércoles un llamamiento a ahorrar agua ante la situación de sequía al país, mientras esquivaba hablar de inversiones para afrontar la situación: "Cada gota cuenta", ha advertido al presidente un día antes de la reunión que tiene prevista en Mollerussa con la Comunidad de Regantes de los Canales de Urgell. Aragonès ha hecho estas declaraciones durante una visita institucional a la desalinizadora del Llobregat en el Prat de Llobregat, acompañado de la consellera de Acción Climática, Agricultura de la Generalitat, Teresa Jordà, y el director de la Agencia Catalana del Agua (ACA), Samuel Reyes, entre otros.

Aragonès ha defendido el Plan Sequía del Gobierno porque, según ha dicho, ofrece "capacidad de previsión al conjunto de los sectores económicos" y ha arreciado que seguirán aplicándolo, siguiendo además con las recomendaciones y las aportaciones de los expertos, según declaraciones que recoge la agencia Europa Press.

"Son decisiones difíciles y obligan a la máxima responsabilidad y unidad, haciendo el esfuerzo todos juntos en el día a día, pero también en las actividades económicas y los usos colectivos, ahorrando el máximo de agua, porque cada gota cuenta", ha subrayado. El presidente ha defendido el Plan Sequía que sigue al Ejecutivo, que establece los umbrales a partir de los cuales se activa cada una de las fases con limitaciones del uso del agua que comportan.

Las ayudas al sector primario corresponden al Gobierno, dice Aragonès

La prioridad en estos momentos se centra en garantizar el agua de beber para todos los domicilios y reducir las afectaciones en los sectores más perjudicados, como es ahora el primario: "El sector primario necesita todo el apoyo, lo importante es garantizar la continuidad". Según Aragonès, el Govern está en contacto con el ministerio de Agricultura del gobierno español porque, ha defendido, es a quien "corresponde establecer ayudas, la reorientación de los recursos de la política agraria común y la gestión de los seguros agrarios".

Aragonès ha afirmado que el ACA duplicará en los próximos años la capacidad de producción de agua desalinizada actual, llegado a los 160 hectómetros cúbicos, y que con las actuaciones llevadas a cabo hasta la actualidad, "se ha podido retrasar seis meses la fase de excepcionalidad en la cual se encuentra" el país.

Este miércoles la Cuenca Hidrográfica del Ebro (CHE) ha declarado el estado de excepcionalidad en la cuenca del Segre. Ante esta novedad, el presidente de la Generalitat ha apostado por una mayor coordinación de este organismo con el ACA con el objetivo de abordar "los retos de presente y futuro" ante la sequía.

Aragonès ha recordado que las cuencas internas de Catalunya las gestiona el ACA y que la responsable última es la Generalitat, pero que a la Conca de l'Ebre y del Segre la gestión recae en la CHE y, por lo tanto, el responsable es el Gobierno. Esto, ha destacado Aragonès, ha hecho que el criterio aplicado en esta zona ha sido otro. "Lo que es importante, más que ir discutiendo sobre el pasado, es como afrontamos los retos del presente y como vamos de cara el futuro".