La entidad Sociedad Civil Catalana ha dado el pistoletazo de salida esta tarde a su campaña en contra del procés que pretende pasar por las grandes ciudades españolas los próximos meses. El primer paso de la gira lo ha hecho esta tarde en Madrid, donde ha congregado representantes de los partidos unionistas para dar su versión sobre "¿Qué está pasando en Catalunya?".

Bajo este título, han dado su opinión el exministro socialista Josep Borrell, la vicesecretaria de Estudios y Programas del PP, Andrea Levy, y el portavoz de Ciudadanos en el Congreso, Juan Carlos Girauta, así como el vicepresidente de SCC y su presidente, Álex Ramos y Mariano Gomà, respectivamente.

Borrell ha argüido una "política preconcebida" llevada a cabo "paso a paso" durante años y que ha partido de "una deslealtad originaria" en el comportamiento de los diferentes gobiernos catalanes, los mismos que han ido creando las condiciones "para que la independencia sea posible" y han forzado un cambio en la relación entre España y Catalunya. Y eso se ha hecho, ha continuado, al "conducir" la política con "instrumentos del poder político" a los cuales se suman, entre otros, los medios de comunicación públicos y privados catalanes.

El exministro y expresidente del Parlamento Europeo ha alertado de una "radicalización de una parte que no acepta que se pueda entender la catalanidad de otra manera". "Hay prefascismo", ha sentenciado.

Ha aludido a "un plan" implícito que "ha tenido efecto" ante la indiferencia de los ciudadanos españoles y los diferentes gobiernos de turno en España que, en los dos casos, han considerado la cuestión catalana como "un fenómeno sin importancia" o no le han otorgado la que merece, ha considerado. Por lo tanto, ha concluido Borrell, el nacionalismo catalán ha avanzado porque "nunca ha tenido nadie en frente que hiciera de contrapeso".

"No habrá independencia"

Al respecto, Girauta ha afirmado que los diferentes gobiernos de la Generalitat han diseñado y urdido un plan para la "penetración absoluta" del nacionalismo en el espacio público -medios de comunicación, cúpulas de las empresas o el mismo sistema educativo, ha citado- con partidas presupuestarias que han ido creciendo.

Ha asegurado que no contempla "escenarios de independencia" porque cree que no habrá, y ha advertido que simplemente pide a los ciudadanos catalanes, de forma metafórica, "que por favor no se hagan daño". También Girauta se ha referido a la "pesadez" en "la apelación sentimental" que llevan a cabo las fuerzas nacionalistas porque eso hace "sentir incómodo" al ciudadano y excluye los que no estén a favor de la independencia, cuestión que, ha aclarado, puede generar una gran brecha.

Levy ha dicho que en Catalunya "algunos se han querido apropiar" del "discurso de la verdad" para "jugar con las identidades" y, al hacerlo, ha opinado, "se juega con fuego". Ha vaticinado que en los próximos meses no se tratará de que "haya gobiernos de radicales o moderados" con una "declaración sobre el referéndum", sino que habrá un gobierno de una autonomía española que pasará a la historia "por hacer el ridículo en nombre de Catalunya".