Alcaldes y representantes municipales han impulsado un encuentro abierto de cargos electos para reclamar un nuevo modelo de gobernanza territorial para Catalunya que ponga fin a lo que consideran una “Catalunya de dos velocidades”, marcada por el peso del área metropolitana de Barcelona respecto al resto del país. El encuentro se celebrará el próximo 13 de abril a las 16.00 horas en el Hotel Bayona de la Panadella y está promovida por las plataformas Impulsem Lleida e Impulsem el Penedès, que tienen más de una cuarentena de alcaldes y acostumbran a presentarse conjuntamente con Junts en las elecciones municipales. Los organizadores hacen un llamamiento a alcaldes y representantes electos de toda Catalunya a sumarse, independientemente del partido político, con el objetivo de generar un debate transversal sobre el modelo territorial de Catalunya. También aspiran a que la reflexión vaya más allá de los partidos e interpele a la ciudadanía.

La iniciativa se enmarca en el proyecto “Por un Modelo de País para Catalunya”, presentado este miércoles a la salida de la A-2 en la Panadella, un punto simbólico que históricamente ha marcado la frontera mental entre la Catalunya central y la de poniente. Bajo el lema #CatalunyaPaís, los promotores denuncian la concentración de poder político, población y recursos en el entorno metropolitano y reclaman un modelo que garantice equilibrio, cohesión y justicia territorial.

Denuncian una Catalunya de dos velocidades

El acto de presentación ha contado con la participación de diversos alcaldes y miembros de las ejecutivas de las dos plataformas. Entre otros, han intervenido el alcalde de Cunit, Jaume Casañas, y el alcalde de la Granja d’Escarp, Manel Solé. Los impulsores defienden que Catalunya se ha construido históricamente a partir de la complementariedad entre realidades diversas —rurales y urbanas, de costa, llanura y montaña—, pero alertan que en las últimas décadas se ha acentuado el contraste entre la realidad metropolitana y el resto del territorio.

En este sentido, Casañas advierte que el país no puede continuar “quebrado en dos realidades”, con una dinámica marcada por la metrópoli y otra por el resto del territorio. Solé, por su parte, denuncia que muchas decisiones se toman sin tener en cuenta los municipios y las comarcas del interior, y pone como ejemplo carencias como la falta de fibra óptica en algunos municipios o el mal estado de diversas infraestructuras.

Las plataformas remarcan que Barcelona debe seguir siendo la capital del país, pero de una Catalunya “equilibrada, cohesionada y con oportunidades para todos”. Por eso insisten en que la realidad nacional no se puede reducir al territorio comprendido entre los ríos Llobregat y Besòs. Finalmente, los promotores reclaman al Govern que avance hacia una descentralización real de la gobernanza territorial, dotando a las veguerías de competencias y presupuesto propio. Según defienden, este modelo permitiría tomar decisiones desde el territorio y reforzar la cohesión del conjunto del país. La iniciativa da continuidad al encuentro celebrado el pasado 18 de febrero, también en la Panadella, donde Impulsem Lleida e Impulsem el Penedès ya presentaron públicamente el proyecto “Por un Modelo de País para Catalunya” y anunciaron la voluntad de convocar un encuentro abierto a todos los alcaldes y alcaldesas del país.