A la salida de la A-2 en la Panadella, punto simbólico que históricamente ha marcado la frontera mental entre la Catalunya central y la de poniente, Impulsem Lleida e Impulsem el Penedès han presentado este miércoles la iniciativa “Por un Modelo de País para Catalunya”, bajo el lema #CatalunyaPaís. El objetivo: denunciar lo que consideran una “Catalunya de dos velocidades” y reclamar un nuevo modelo de gobernanza regional que garantice equilibrio, cohesión y justicia territorial en todo el país. El acto ha contado con la participación de diversos alcaldes y miembros de las ejecutivas de las dos plataformas. Han intervenido el alcalde de Cunit, Jaume Casañas, y el alcalde de La Granja d’Escarp, Manel Solé.
“Catalunya no puede continuar yendo a dos velocidades”
Jaume Casañas ha sido el encargado de abrir las intervenciones denunciando la situación que, a su parecer, vive el país. “Catalunya no puede continuar yendo a dos velocidades. Una velocidad, que es la que marca el área metropolitana, y la otra velocidad, que es la del resto del país”, ha afirmado. Para el alcalde de Cunit, el estado de la A-2, la situación de Rodalies o la polémica con la gestión del temporal de viento son ejemplos claros de esta fractura territorial. “Catalunya no puede continuar así, escindida con dos realidades”, ha remarcado.
Casañas, que también encabeza la cuestión del equilibrio territorial dentro de la ejecutiva de Junts per Catalunya, ha recordado que Catalunya tiene reconocidas nueve regiones —las ocho veguerías y el Área Metropolitana—, pero que solo el área metropolitana dispone de una estructura propia de gobernanza, presupuesto y capacidad ejecutiva. En este sentido, ha señalado el papel del Área Metropolitana de Barcelona como único ente regional con autonomía efectiva. “No puede ser que la única región que tiene gobernanza, presupuesto y capacidad de decisión sea el área metropolitana. El resto del país no tenemos ningún tipo de gestión propia de nuestro territorio”, ha lamentado. Y ha añadido que el Govern “no puede tener solo ojos para ver lo que pasa más allá del Llobregat o del Besòs”, sino que debe tener una mirada de conjunto.
Decisiones “sin tener en cuenta el territorio”
Por su parte, Manel Solé ha denunciado que, en los últimos meses, se han tomado decisiones “sin tener en cuenta nuestros municipios y nuestras comarcas”. Ha puesto como ejemplo la gestión del plan Vencat durante los episodios de viento, cuando —según ha dicho— se optó por un cierre generalizado del país a nivel económico, sanitario, lectivo y social, en lugar de aplicar criterios de regionalización. Solé también ha puesto sobre la mesa las carencias en infraestructuras básicas en determinadas zonas del territorio, con municipios que todavía no disponen de fibra óptica y carreteras en estado “deplorable”. “Se nos habla de igualdad de oportunidades, pero no hay igualdad real”, ha afirmado. Por ello, ha defendido que es el momento de que los alcaldes y alcaldesas de Catalunya “podamos sentarnos, encontrarnos y hablar abiertamente de cómo defender nuestros intereses”, ante lo que consideran un menosprecio del resto del país.
Hacia una nueva gobernanza regional
La iniciativa presentada parteix de la idea que Catalunya s’ha construït històricament a partir de la complementarietat entre realitats diverses —rurals i urbanes, de costa, plana i muntanya—, però que en les darreres dècades s’ha accentuat el contrast entre la realitat metropolitana i la resta del territori. Les plataformes defensen que Barcelona ha de continuar sent la capital del país, però alerten que la concentració creixent de població i recursos a l’entorn metropolità no pot derivar en una desconnexió amb la resta de Catalunya. En aquest context, reclamen un model que garanteixi a totes les realitats geogràfiques el mateix grau de capacitat de decisió i governança, evitant qualsevol forma de centralisme polític i promovent criteris de justícia territorial.
Convocatoria de un encuentro de alcaldes
Como primer paso, Impulsem Lleida e Impulsem el Penedès quieren convocar un encuentro abierto a todos los alcaldes y alcaldesas de Catalunya que quieran participar, con la voluntad de trabajar conjuntamente en una propuesta de modelo de gobernanza regional para la “Catalunya País” y elaborar un manifiesto que recoja estas inquietudes. El mensaje final resume el espíritu de la propuesta: “Sin Catalunya, Barcelona cae; y sin Barcelona, Catalunya también cae. Sin una visión de país no hay futuro de país”. Con #CatalunyaPaís, las dos plataformas aspiran a abrir un debate amplio sobre el modelo administrativo e institucional que necesita Catalunya para afrontar los retos de futuro y superar, según denuncian, la fractura territorial creciente.
