Hace días que el ambiente huele a campaña, sobretot a Barcelona. Todos los candidatos maximizan su presencia en actos y acontecimientos. Hoy, algunos alcaldables han coincidido en el restaurante Bellavista Jardí, en Enric Granados, donde ha tenido lugar el pregón de Santa Eulàlia organizado por el Gremio de Restauradores.

Y Colau, que estaba presente, ha recibido un buen varapalo por parte del pregonero, Lluís Sans. El presidente de la Asociación Passeig de Gràcia se ha quejado de que durante este mandato la alcaldesa y su equipo "hayan confundido a los enemigos a quienes había que hacer frente" y se hayan dedicado a "criminalizar el turismo y las terrazas". Una actitud que, según ha reprochado Sans en Colau, le ha restado energías para luchar contra la inseguridad y mejorar la movilidad en la ciudad "más allá de los carriles bici". Por todo ello, la ha acusado de "dogmática".

Aprovechando que tenía en frente no sólo a Colau sino también algunos de los que aspiran a ocupar su puesto -Manuel Valls o Lluís Bou- y un puñado considerable de concejales de todos los colores políticos, Lluís Sans les ha pedido que "se liberen de prejuicios" a la hora de gobernar Barcelona.