Miércoles
La Barcelona Wine Week termina con un éxito increíble de asistencia, con más de 26.000 visitantes. Por sus pasillos podemos encontrarnos a la gran crítica del vino, la inglesa Jancis Robinson, que también ganó el Premio Mijares Mujeres del Vino, o a Pablo Álvarez —de Vega Sicilia— o a Tim Adkin. Lo hemos logrado: Barcelona es el epicentro del vino. Y una de cada cuatro bodegas estaba en la Fira de Barcelona.
Jueves
Es la 21.ª edición del Premio Pepe Carvalho. Es el cuarto año que asisto, pero la primera vez que traigo a mis hijos y a mis padres. Vita y Leo están contentos de ver a Daniel Vázquez como jurado, junto con Carlos Zanón. Justo ahora están estudiando el Consell de Cent en la escuela. Me siento al lado de Anna Sallés, que me explica las otras ediciones, y saludamos al alcalde. Vamos a cenar al Glacial de la plaza Reial con el ganador Mick Herron, conocido sobre todo por la saga de espionaje Slow Horses.
Viernes
Reunión con la fundadora de Mujeres del Vino, Anne Josphine Cannan, en el restaurante Kamikaze del Eixample, donde —como el propio nombre indica— nos hacen una propuesta arriesgada pero sumamente inteligente. Aunque ella es elaboradora de vino, hace tiempo que no hacemos un menú de maridaje, porque preferimos beber solamente un mismo vino durante la comida. Normalmente, un blanco con densidad en boca o burbujas con crianza. Pero tenemos ganas de descubrir sakes, vinos brisados y rarezas de todas partes que no conocemos. Nos sorprenden (¡que ya es mucho!) y comprendemos el porqué de su estrella Michelin. Y brindamos porque el showroom con las elaboradoras del vino haya sido un éxito y porque nos merecemos un descanso. ¡Y un momento de celebración! Hay que celebrar todo lo que se pueda mientras se pueda.
Sábado
Otro tanatorio. Se ha muerto el padre del padrino de Leo, Miquel Donate. Sí, es ese momento de la vida en el que vas a más entierros que bautizos. Que celebras más divorcios que bodas. Y lo peor de todo es que empiezas a normalizarlo y a pensar quién será el siguiente, llorando para que no sea uno de los tuyos. Del grupo de la universidad, ya somos más los que no tenemos padres que los que los tenemos. Y tenemos 44 años.
Alguien que vence al edadismo y al orgullo, para mí, es siempre la triunfadora espiritual
Domingo
Los Premis Gaudí en el Liceu todavía lucen más. ¿Quién dijo que los catalanes no nos arreglamos? Yo lo intento dar todo en las alfombras rojas a las que me invitan. Vestida de la diseñadora Rita Glyndawood, de Sabadell, como Anna Bertrand, y habiendo pasado antes por Backstage con el objetivo de que me hicieran un moño que ni la JLo. Me quedo con tres momentos: La Gavina en directo de Marina Rossell, el abrazo de las candidatas a mejor actriz secundaria y el magnífico discurso de Gemma Blasco como mejor dirección novel por La Furia. Blasco también se había peinado a mi lado en Backstage y la había felicitado por su cola alta como peinado. Si la volviera a ver, la felicitaría por su valentía y le diría que puede ir con la cara bien alta. Después de la gala, una copa de la DO Catalunya con Cristina Brondo, que siempre me alegra las fiestas. La mejor vestida: Betsy Túrnez.
Lunes
La Associació de Sommeliers ha vuelto a celebrar su concurso. Anna Casabona vuelve a ser segunda. Una de las mujeres del vino a las que más admiro. Ha quedado siete veces en segunda posición. Un gran triunfo de alguien que, después de criar a su hija, ha vuelto a estudiar. Alguien que vence al edadismo y al orgullo, para mí, es siempre la triunfadora espiritual. Recibo un vídeo con el que toda la sala, llena de sumilleres, se puso de pie.
Martes
Podría hablar del caso de Elisa Mouliaá. También de Bad Bunny y su actuación en la Super Bowl. Pero ya os imaginaréis lo que pienso. Y el resto de mortales empezamos a notar la Semana Blanca, porque el número de mails disminuye. Quien se lo inventó era un freelance (o no). Tengo una gran teoría sobre cuándo se acaba el invierno emocionalmente. O, al menos, el mío. Y es que después de San Valentín, ya empieza a funcionar la vitamina D. Sí, como la canción de Laura Pausini y “la primavera in anticipo”. O también se le puede llamar ver la luz al final del túnel.
