Toyota es una de las marcas con mayor peso a nivel de matriculaciones en todo el mundo. Los japoneses llevan muchas décadas siendo una de las marcas de referencia de los principales mercados, tanto a nivel asiático como europeo así como americano.

Sin embargo, como suele suceder con otros tantos fabricantes, es su mercado natal el mercado en el que más peso tienen. La marca japonesa sabe que tiene en Japón su mejor arma a la hora de seguir aumentando sus ventas y, a su vez, su potencial a nivel mundial.

El problema en su caso es que, por mucho que sea una marca que esté lidiando mejor que otras con los diferentes problemas de abastecimiento a nivel global, la escasez de microchips está provocando un problema que cada vez va a más y que ha generado una situación cuanto menos curiosa.

 

El protagonista de la historia no es otro que el famoso Toyota Land Cruiser, un todoterreno que lleva décadas siendo uno de los mejores en su segmento, que acaba de estrenar generación y que se ha convertido en uno de los modelos más demandados en el mercado japonés.

Los Toyota Land Cruiser de ocasión arrasan en Japón

Y es que la nueva generación recientemente presentada y puesta a la venta en este mercado está arrasando hasta tal punto que los pedidos han superado abiertamente las expectativas del fabricante. Tanto es así que los plazos de entrega para hacerse con uno de estos nuevos Land Cruiser supera ya, ojo, ni más ni menos que los cuatro años.

Como no podía ser de otra manera, por mucho que sea un modelo muy buscado, no son  pocos los compradores que no están dispuestos a esperar tal cantidad de tiempo. Es por eso que son muchos los que en Japón han optado por ir a por un Land Cruiser de la generación anterior puestos a la venta en el mercado de ocasión.

 

Y, como era de esperar teniendo en cuenta la alta demanda de este tipo de modelos, las pocas unidades de ocasión de este modelo han visto como su precio se ha disparado de una forma inesperada y seguramente nunca antes vista. Lo ha hecho hasta tal punto que las unidades del mercado de ocasión de este modelo tienen ahora un precio que resulta ser el doble que una unidad nueva de la nueva generación.

Es por eso que, con la evidente intención de que la bola de nieve no se hace aún más grande, en Toyota han decidido frenar momentáneamente las ventas de este modelo hasta poder recuperar su capacidad de producción.