Las motos deportivas siempre han tenido una relación complicada con la comodidad. Sus carenados agresivos, sus manillares bajos y sus posiciones de conducción exigentes resultan atractivos para quienes buscan emociones fuertes. Sin embargo, estas características pueden convertirse en un inconveniente cuando toca recorrer cientos de kilómetros. Suzuki ha querido encontrar un equilibrio diferente con la GSX-8R, una deportiva que mantiene una imagen radical sin obligar al conductor a renunciar al confort. Una alternativa interesante a la Yamaha R7.
La Suzuki GSX-8R comparte buena parte de su arquitectura con la GSX-8S, pero incorpora un carenado completo que mejora la protección aerodinámica. Su frontal presenta una doble óptica LED vertical y unas líneas marcadamente deportivas. La marca japonesa también ha trabajado en la ergonomía, con un manillar situado por encima de la tija superior. Esta configuración permite adoptar una postura menos inclinada hacia delante que la habitual en otras deportivas.
Una de las deportivas más cómodas
Esta motocicleta utiliza un bicilíndrico en paralelo de 776 centímetros cúbicos, refrigerado por líquido. Este bloque desarrolla aproximadamente 83 CV de potencia y 78 Nm de par máximo. La transmisión es manual de seis velocidades y dispone de cambio rápido bidireccional.
La Yamaha R7 apuesta por una filosofía algo diferente. Su motor bicilíndrico CP2 de 689 centímetros cúbicos desarrolla alrededor de 73 CV, aunque las cifras dependen de la versión y del año. La Yamaha ofrece una posición más orientada a la conducción deportiva, con semimanillares bajos y mayor carga sobre las muñecas. La Suzuki, por su parte, facilita los desplazamientos prolongados gracias a una ergonomía menos exigente.
Mucha potencia, pero suave en la marcha
La parte ciclo de la GSX-8R también está preparada para ofrecer buenas sensaciones en carretera. Suzuki utiliza una horquilla invertida Showa SFF-BP y un amortiguador trasero de la misma marca. El equipo de frenos incorpora dos discos delanteros de 310 milímetros, acompañados de ABS. La motocicleta pesa aproximadamente 205 kilos en orden de marcha y dispone de un asiento situado a 810 milímetros del suelo.
Suzuki tampoco ha dejado de lado el equipamiento tecnológico. La GSX-8R incorpora una pantalla TFT de cinco pulgadas, tres modos de conducción y un sistema de control de tracción regulable. También dispone de asistente de arranque a bajas revoluciones y sistema de arranque fácil. Su depósito de 14 litros permite afrontar rutas de cierta distancia sin depender constantemente de las gasolineras. La protección del carenado ayuda a reducir la fatiga.
