Vito Quiles huye en lancha de Ceuta después de un acto con más policías que seguidores

Enésimo ridículo de Vito Quiles. La visita del agitador de extrema derecha a Ceuta este viernes ha quedado marcada por la baja asistencia y un amplio despliegue policial que ha superado con creces el número de participantes. Alrededor de cincuenta personas se han congregado en la plaza de África para seguir un acto que ha durado aproximadamente quince minutos, mientras cerca de un centenar de agentes de la Policía Nacional vigilaban los accesos. La concentración, incluida en la gira "Mafia o Patria", ha coincidido con la convocatoria de una protesta contraria a la presencia de Quiles en la ciudad autónoma.

El acto estaba previsto para las seis de la tarde, pero ha comenzado con retraso. Quiles ha esperado en el interior del hotel Muralla antes de salir acompañado de sus escoltas y del ceutí Juan Ruiz. Después de una primera aparición en el exterior, ha vuelto a entrar en el establecimiento y finalmente se ha dirigido a los asistentes con un megáfono. Su intervención no ha llegado a los diez minutos y posteriormente ha cedido la palabra a Ruiz, conocido por sus vídeos sobre los asentamientos de migrantes en Ceuta y por el apoyo recibido de grupos ultras como Revuelta. Horas después, Quiles ha publicado un vídeo en el que aparecía a bordo de una lancha privada, con una botella de cerveza de un litro en la mano, mientras aseguraba que huía de Ceuta para evitar un supuesto ataque al ferri.

Denuncias por las restricciones de acceso a la plaza

El dispositivo policial ha provocado quejas entre varios residentes que querían acceder a la plaza de África. Aunque la presencia de los agentes tenía como objetivo evitar posibles incidentes, varias vecinas han denunciado que los controles impedían el paso a personas musulmanas, de apariencia magrebí o identificadas con posiciones políticas contrarias a Quiles. La activista Hanan Alcalde ha denunciado en Instagram que la policía había impedido el acceso a personas racializadas y musulmanas. Otra vecina ha explicado a elDiario.es que varias amigas suyas no habían podido entrar en la plaza para expresar el rechazo a la visita del agitador.

Entre las personas afectadas se encontraba Carmen, una vecina del centro de Ceuta que había acudido con banderas españolas y ceutíes y una pancarta favorable a la convivencia y contraria al racismo. Según ha relatado a elDiario.es, los agentes le han preguntado si apoyaba a Vito Quiles y le han denegado la entrada después de responder negativamente. "Me han preguntado por mi ideología, no sé por qué tengo que responder a esa pregunta", ha explicado. La joven también ha cuestionado que se considerara ofensiva una pancarta que reclamaba rechazar el odio en la ciudad.

Quiles reclama militarizar la frontera de Ceuta

Durante el breve discurso, Quiles ha defendido su presencia en la ciudad y ha criticado tanto las convocatorias de protesta como el despliegue policial. También ha negado que su posicionamiento sea contrario a ninguna confesión religiosa. "No tenemos ningún problema con los ceutíes, con la gente de Ceuta, sea cristiana, musulmana, católica, de otra religión, rece como rece", ha afirmado. En cambio, ha cargado contra las personas que entran irregularmente en el territorio y ha reclamado una mayor presencia militar en la frontera. "Exigiremos que se militarice la frontera de Ceuta", ha asegurado. Quiles también ha elogiado a Juan Ruiz y ha reconocido la labor del presidente de la ciudad, Juan Vivas.

Horas después de la concentración, Quiles ha publicado un vídeo a bordo de una embarcación privada, con una botella de cerveza en la mano, en el que aseguraba que había decidido cruzar el estrecho por mar porque un grupo de "marroquíes de Ceuta" se había organizado, supuestamente, para atacarle en el ferri. Esta versión no ha sido corroborada por ninguna información oficial recogida en las fuentes. A pesar de las tensiones alrededor de los accesos y los intentos de algunos vecinos de mostrar su rechazo a la visita, la concentración ha terminado sin disturbios y la ciudad ha recuperado la normalidad después de la retirada del dispositivo de seguridad.