En Ford son muy conscientes de las diferencias de tendencias y de comportamiento entre mercados como el de América con el de Europa. Eso sí, si algo tienen en común estos dos mercados es que, al menos en los últimos años, en el viejo continente han ‘comprado’ la idea de que las carrocerías tipo SUV son las mejores para las familias.

Carrocerías que llevan años triunfando en Estados Unidos y que ahora son también las de referencia en el mercado europeo. Y precisamente Ford es una de las marcas que más fuerte está apostando por este tipo de modelos. Entre otras cosas porque es un fabricante que tiene ni más ni menos que 5 SUV a la venta en estos momentos en España: el Puma, el Ecosport, el Kuga, el Mustang Mach-E y el Explorer.

 

Cada uno de ellos va dirigido a un publico diferente, pero es más que evidente que, de los cinco, el más premium de todos, el modelo que puede competir de tú a tú con algunos de los modelos de Mercedes, Audi o BMW es el Explorer, el SUV mejor dotado en todos los sentidos de la gama de Ford y también, eso sí, el más caro de todos.

El Ford Explorer es un SUV perfecto para los que buscan muy buena calidad sin tener que pagar el extra de una marca premium

Un Explorer que, como bien podemos ver en quecochemecompro.es, tiene un precio de partida de más de 75.000 euros, por lo que no es evidentemente un modelo popular en este sentido. Tampoco lo pretende.

La idea de Ford en este sentido no es otra que la de poner en el mercado un SUV que cuenta con lo mejor de su tecnología y con un equipamiento y un motor muy top. De hecho, el único motor con el que se puede configurar este Explorer en España es un híbrido enchufable de ni más ni menos que 457 caballos de potencia.

Una bestia debajo del capó que, ojo, siendo como es un SUV de grandes dimensiones y haciendo honor a su nombre, cuenta con una tracción a las cuatro ruedas que le permite explorar cualquier terreno sin problema alguno. Cómo no, siendo un PHEV, cuenta con transmisión automática, en este caso de 10 velocidades.

 

Por otro lado, teniendo en cuenta que Ford lo comercializa con el acabado ST-Line, el mejor dotado de todos, llega de serie más que bien dotado. Y es que cuenta con, entre otras cosas, faros Full LED, portón automático, acceso y arranque sin llave, instrumentación digital, control de crucero adaptativo, techo solar, tapizado en piel, asientos eléctricos y Apple CarPlay y Android Auto, por lo que no tiene nada que envidiar en este sentido a sus rivales premium.

Evidentemente los Mercedes GLS o los Audi Q8 son modelos mejores en cuanto a materiales y lujo, pero este Ford, pese a que no es en ningún caso un modelo barato, sí que puede presumir de ser un SUV muy atractivo.