Hyundai mantiene su apuesta por el hidrógeno con la actualización del Nexo, un SUV de pila de combustible que llegará al mercado europeo en 2026 con mejoras técnicas y una puesta al día en diseño y equipamiento. Se trata de un modelo singular dentro de la gama del fabricante coreano y, al mismo tiempo, de una de las propuestas más avanzadas a nivel tecnológico en el panorama de la movilidad sin emisiones locales.
No es ningún secreto que el Nexo nunca ha sido concebido como un vehículo de gran difusión. Desde su lanzamiento original, su papel ha estado más ligado a la demostración de capacidades industriales y al desarrollo de tecnologías alternativas que a la conquista de cuotas de mercado significativas. Esta renovación confirma esa estrategia, especialmente en países como España, donde el contexto no favorece este tipo de soluciones.
El hidrógeno continúa siendo una vía minoritaria frente al crecimiento sostenido del coche eléctrico de batería. A pesar de sus ventajas teóricas, la realidad del mercado español sitúa al Nexo en una posición claramente marginal, con barreras que van mucho más allá del propio producto.
Un SUV avanzado desde el punto de vista técnico
El Hyundai Nexo utiliza una pila de combustible que transforma el hidrógeno en electricidad para alimentar un motor eléctrico, con agua como única emisión durante la conducción. Este sistema permite combinar una autonomía elevada con tiempos de repostaje muy reducidos, similares a los de un vehículo de combustión tradicional, lo que en términos de uso resulta especialmente atractivo.
La evolución prevista para 2026 introduce mejoras en eficiencia, electrónica de potencia y gestión energética, además de una actualización estética alineada con el lenguaje de diseño más reciente de la marca. El conjunto se completa con un interior tecnológico, enfocado al confort y a la conectividad, y con sistemas avanzados de asistencia a la conducción propios de un SUV de gama alta.
En este sentido, el Nexo representa una de las propuestas más completas dentro del reducido segmento de los vehículos de hidrógeno. La tecnología está madura, el planteamiento es coherente y la experiencia de conducción se asemeja a la de un eléctrico convencional, sin los inconvenientes asociados a los tiempos de recarga prolongados.
Lo destacable en este caso es que todas estas virtudes quedan condicionadas por un factor clave: la imposibilidad práctica de utilizar el vehículo con normalidad en gran parte del territorio español.
Un contexto de mercado claramente desfavorable
La red de hidrogeneras en España es extremadamente limitada y carece de una implantación que permita un uso cotidiano del vehículo. Los puntos de suministro existentes son escasos, están muy localizados y no responden a una estrategia de despliegue orientada al usuario particular. Esta situación convierte al Nexo en un producto viable únicamente en escenarios muy concretos.
A esta limitación estructural se suma un precio elevado, que previsiblemente volverá a situarse por encima de los 70.000 euros. Este posicionamiento lo aleja tanto del mercado generalista como de buena parte del segmento premium, especialmente si se compara con la oferta actual de SUV eléctricos de batería, más accesibles y con un ecosistema en clara expansión.
Por otro lado, el marco regulatorio y los programas de ayudas vigentes han favorecido de forma evidente a los vehículos eléctricos enchufables. La infraestructura de carga, aunque todavía imperfecta, crece de manera constante, mientras que el hidrógeno permanece en un segundo plano sin un apoyo decidido que impulse su adopción.
Hyundai continúa defendiendo el hidrógeno como una pieza estratégica a largo plazo, especialmente para determinados usos industriales y de transporte pesado. En el ámbito del turismo, el Nexo actúa como escaparate tecnológico y como herramienta de aprendizaje, pero su impacto comercial en España seguirá siendo testimonial.
El Nexo 2026 es, en definitiva, un SUV avanzado, bien ejecutado y técnicamente solvente, que llega a un mercado que no está preparado para él. Una demostración de ingeniería y visión de futuro que, por ahora, permanece desconectada de la realidad del comprador español.
