Muchos conductores compraron el Toyota RAV4 porque querían un SUV amplio, fiable y válido para todo. Sin embargo, no todos necesitan un vehículo de ese tamaño. El Skoda Karoq ofrece una alternativa más compacta, equipada y fácil de utilizar diariamente.
El modelo checo se acerca al final de su primera generación. Su sustituto todavía genera dudas, pero Skoda no ha dejado caer la versión actual. La marca amplía la gama con nuevas combinaciones para los acabados Plus y Sportline. El Karoq encara su última etapa comercial con más argumentos y una oferta mejor organizada.
Skoda amplía la gama del Karoq
La versión Plus destaca por una dotación completa. El conductor recibe llantas de 18 pulgadas, faros LED y retrovisores eléctricos calefactables. El climatizador bizona y los asientos confort mejoran cada viaje. El volante calefactable, el acceso sin llave y la iluminación ambiental aportan una sensación propia de modelos más caros.
El habitáculo concede importancia a la tecnología. El cuadro de instrumentos es digital. El sistema Bolero utiliza una pantalla táctil e incorpora Android Auto y Apple CarPlay. La radio digital, el Bluetooth y las conexiones USB completan el conjunto. El usuario puede llevar sus aplicaciones y su música sin complicarse la vida.
Skoda tampoco escatima en asistentes. El control de crucero adaptativo reduce el cansancio en carretera. Los sensores facilitan el aparcamiento. El ángulo muerto, la alerta de carril y el reconocimiento de señales aumentan la seguridad. El detector de fatiga añade tranquilidad durante los desplazamientos largos.
Dos nuevas versiones
La principal novedad del acabado Plus es el motor 1.0 TSI. El bloque de tres cilindros desarrolla 116 CV y 200 Nm. El Karoq completa el 0 a 100 km/h en 10,6 segundos y alcanza 193 km/h. Su consumo de 5,9 litros cada 100 kilómetros mantiene a raya el gasto de gasolina.
Esta alternativa cuesta 36.300 euros. La cantidad puede parecer elevada para un motor de tres cilindros. Sin embargo, el equipamiento evita pasar constantemente por la lista de opciones.
El acabado Sportline completa las novedades. Skoda añade una imagen deportiva, pedales metálicos, asientos específicos y faros Matrix LED. Su motor 1.5 TSI entrega 150 CV y 360 Nm. El bloque acelera de 0 a 100 km/h en 8,7 segundos y alcanza 204 km/h. Consume 6,1 litros y cuesta 41.000 euros.
