Barcelona celebra la primera fiesta mayor de la Mercè

Tal día como hoy del año 1871, hace 155 años, Barcelona celebraba la primera fiesta mayor de la Mercè. Tres años antes (1868), el Pontificado había autorizado una petición del gobierno municipal de la ciudad —cursada casi dos siglos antes (1687)— que solicitaba elevar a la Mare de Déu de la Mercè a la categoría de patrona de la ciudad. A partir de 1871, y con el alcalde Rius i Taulet como primera autoridad municipal, Santa Eulàlia, única patrona de Barcelona durante 990 años (había sido elevada en el año 878, durante el gobierno del conde Wifredo el Velloso), pasaría a compartir las fiestas patronales con la Mare de Déu de la Mercè. El 12 de febrero, Santa Eulàlia pasaría a ser la fiesta mayor de invierno, y el 24 de septiembre, la Mare de Déu de la Mercè pasaría a ser la fiesta mayor de verano.

No obstante, la Mare de Déu de la Mercè ya era considerada la copatrona de la ciudad desde que el Consell de Cent (el gobierno municipal) la había proclamado en 1687. Esta proclamación se había producido en el contexto de una profunda crisis agrícola y de subsistencia provocada por una plaga de langosta que había arruinado el campo catalán. Según las fuentes documentales, a partir de este escenario crítico, había crecido enormemente la devoción por la Mare de Déu de la Mercè, a quien imploraban que librara la ciudad y el país de aquella lacra. Otras fuentes afirman que el 25 de septiembre de 1687 se incendió el entonces pequeño templo de la Mercè y que las autoridades civiles y eclesiásticas de la ciudad lo interpretaron como una señal divina.