Dacia afronta en 2026 una de las transformaciones más relevantes de su historia reciente con la llegada del Sandero híbrido. El modelo más vendido de la marca y uno de los referentes absolutos del mercado español se prepara para incorporar electrificación por primera vez, en un contexto marcado por el endurecimiento de las normativas de emisiones y la necesidad de mantener la competitividad en el segmento B.
No es ningún secreto que el éxito del Sandero se ha basado en una fórmula muy concreta: sencillez técnica, costes ajustados y soluciones mecánicas contrastadas. La introducción de una versión híbrida responde a la necesidad de adaptar ese planteamiento a un nuevo escenario, sin alterar los pilares que han definido al modelo desde su lanzamiento. La electrificación se presenta, por tanto, como una evolución funcional y no como un cambio radical de concepto.
Este movimiento forma parte de una estrategia más amplia de la marca, que prevé ampliar su gama electrificada a partir de 2026. Dentro de ese plan, el Sandero híbrido ocupa una posición clave por volumen de ventas y por su papel como modelo de acceso, concentrando buena parte del impacto industrial y comercial de esta nueva etapa.
Arquitectura híbrida y planteamiento mecánico
El Sandero híbrido utilizará una solución técnica ya conocida dentro del grupo Renault, basada en un sistema híbrido autorrecargable. Este conjunto combinará un motor de gasolina de cuatro cilindros y 1,6 litros de cilindrada con uno o dos motores eléctricos, asociados a una batería de pequeña capacidad pensada para optimizar el uso urbano y las fases de baja carga.
La potencia combinada se situará previsiblemente en el entorno de los 140 CV, una cifra alineada con otras aplicaciones similares dentro del grupo. La transmisión será automática multimodo, sin embrague convencional, una configuración diseñada para priorizar la eficiencia y la suavidad de funcionamiento frente a un enfoque prestacional.
Cabe destacar que este sistema permitirá al Sandero circular en modo eléctrico durante trayectos cortos y a baja velocidad, especialmente en ciudad. En este sentido, la hibridación aportará una reducción significativa del consumo medio y de las emisiones de CO₂, facilitando el cumplimiento de las futuras exigencias europeas sin recurrir a soluciones más costosas.
El conjunto mecánico se integrará sobre una evolución de la plataforma actual, adaptada para alojar los componentes eléctricos sin comprometer el espacio interior ni la capacidad del maletero. Dacia mantiene así una de sus prioridades históricas: preservar la funcionalidad y el uso práctico del vehículo.
Eficiencia, uso real y posicionamiento en la gama
Desde el punto de vista técnico, lo destacable en este caso es que Dacia opta por una electrificación equilibrada. El Sandero híbrido no busca competir en potencia ni en tecnología avanzada, sino ofrecer una mejora tangible en eficiencia y uso real. El consumo homologado debería situarse claramente por debajo de las versiones de gasolina actuales, con especial ventaja en entornos urbanos y periurbanos.
Por otro lado, la introducción de esta mecánica permitirá al modelo acceder a distintivos medioambientales más favorables, un aspecto cada vez más determinante en mercados como el español. Esta mejora normativa refuerza el atractivo del Sandero en un contexto de restricciones crecientes al tráfico urbano.
La llegada del sistema híbrido no implicará la desaparición inmediata de otras motorizaciones. El Sandero mantendrá previsiblemente opciones térmicas y bifuel, configurando una gama escalonada que permita a la marca cubrir distintos perfiles de uso y niveles de precio. La versión híbrida se situará como la alternativa más eficiente y tecnológicamente avanzada dentro de la oferta.
En este sentido, Dacia consolida una estrategia basada en la racionalidad técnica y la contención de costes. El Sandero híbrido 2026 simboliza una electrificación medida, apoyada en soluciones probadas y adaptada a las necesidades reales del mercado. Una evolución coherente que permite al modelo seguir siendo una referencia en su segmento sin renunciar a los principios que han sustentado su éxito.
