La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha alertado este miércoles que el impacto de la guerra en Oriente Medio puede tener consecuencias prolongadas en el tiempo y con un coste económico muy elevado para la Unión Europea. En una intervención en el Parlamento Europeo, la mandataria ha advertido de una “realidad difícil”, cuyas consecuencias “se pueden prolongar durante meses o incluso años”. Von der Leyen ha puesto cifras a este impacto y ha destacado que, “en solo 60 días de conflicto”, el gasto en importaciones de combustibles fósiles se ha incrementado en más de 27.000 millones de euros, lo que equivale a una pérdida de “casi 500 millones de euros al día” para el conjunto del bloque comunitario.

Desde Estrasburgo, Von der Leyen ha remarcado que el incremento de costes se ha producido “sin una sola molécula adicional de energía”, una situación que, según ha advertido, evidencia la vulnerabilidad de Europa ante la dependencia exterior. “No nos podemos permitir depender en exceso de la energía importada”, ha afirmado, antes de plantear un camino que considera “evidente”. Según la presidenta del ejecutivo comunitario, los Veintisiete deben “reducir la dependencia de los combustibles fósiles e impulsar la producción de energía limpia y asequible”. En este sentido, ha señalado que los Estados miembros con un mix energético más basado en fuentes bajas en carbono han resistido mejor el impacto de la crisis y ha citado el caso de Suecia, donde el peso de las renovables y la energía nuclear limita el encarecimiento de la factura eléctrica. De hecho, la factura eléctrica en el país escandinavo solo aumenta un céntimo por cada euro que sube el precio.

Con todo, Von der Leyen ha insistido en la necesidad de avanzar hacia una solución estable al conflicto y ha remarcado que la prioridad debe ser alcanzar “un final duradero” a la guerra en Oriente Medio. En esta línea, ha reclamado el restablecimiento de “la libertad plena y permanente” de navegación en el estrecho de Ormuz, “sin peajes”, un punto clave para la estabilidad energética global. Además, ha advertido que cualquier acuerdo de paz deberá afrontar cuestiones de fondo como el programa nuclear y de misiles balísticos de Irán, consideradas por Bruselas como elementos centrales para garantizar una seguridad duradera en la región.

Autonomía energética europea

Von der Leyen ha defendido que Europa debe aprovechar el contexto actual para acelerar la transición energética. “Un continente como el nuestro, con recursos fósiles limitados, debería liderar la electrificación”, ha afirmado, destacando que todavía hay 95.000 millones de euros disponibles del presupuesto comunitario que se pueden destinar a este objetivo. Según ha explicado, estos recursos deberían servir para impulsar el uso de la electricidad no solo en el transporte, sino también en sectores clave como la industria y la calefacción. “En otras palabras, si hablamos de independencia europea, este es el momento de electrificar Europa”, ha añadido.