Ucrania recibirá tecnología secreta británica para fabricar nuevos misiles de largo alcance

Ucrania da un nuevo paso para reforzar su capacidad de ataque a distancia. El Reino Unido permitirá desclasificar tecnología relacionada con componentes británicos del misil de crucero Storm Shadow, conocido como SCALP en Francia, para que pueda ser fabricado en territorio ucraniano. Londres y París quieren ayudar a Kyiv a poner en marcha una línea de producción antes de que acabe el año.

El movimiento da a Ucrania la posibilidad de incrementar la fabricación de una de las armas occidentales de mayor alcance que ya ha utilizado contra Rusia. Desarrollado por el fabricante europeo MBDA, el SCALP es un misil de crucero convencional diseñado para atacar objetivos situados a gran distancia y especialmente útil contra instalaciones militares protegidas.

¿Qué características tiene este misil secreto?

Según datos del proyecto Missile Threat, del Center for Strategic and International Studies (CSIS), el misil puede alcanzar hasta los 550 kilómetros y está equipado con una ojiva explosiva de 400 kilos. El sistema combina navegación interna, posicionamiento global y referencias del terreno con sensores infrarrojos y sistemas de reconocimiento automático de objetivos. Esta tecnología permite que el misil vuele a baja altura para dificultar su detección por parte de las defensas aéreas.

Ucrania ya ha utilizado el SCALP y el Storm Shadow suministrados por sus aliados occidentales contra objetivos rusos. En noviembre de 2024, estos misiles fueron empleados por primera vez contra blancos situados en el interior de Rusia. Su principal valor es la capacidad de atacar objetivos enterrados o fortificados, como centros de mando e instalaciones militares, más difíciles de destruir con los drones de menor potencia que Kyiv utiliza habitualmente.

Una fabricación que puede tardar años

La fabricación en Ucrania, sin embargo, no será inmediata. Aunque el Reino Unido ya ha dado el paso necesario para compartir información clasificada sobre sus componentes, la ampliación de la producción podría tardar años. MBDA había reactivado en 2025 unas líneas de fabricación que llevaban quince años paradas.

El anuncio llega en un momento especialmente delicado para Ucrania. Rusia ha intensificado los ataques con grandes oleadas de misiles y drones, mientras Kyiv sufre una falta de misiles interceptores para sus sistemas de defensa aérea. La situación ha puesto de manifiesto la diferencia entre la capacidad ucraniana para desarrollar armas de ataque de largo alcance y las dificultades para proteger su propio territorio.

Ucrania también está desarrollando armamento propio. La empresa Fire Point ha creado el misil de crucero FP-5 Flamingo, con un alcance declarado de hasta 3.000 kilómetros. El presidente Volodímir Zelenski ha asegurado que el arma ya ha sido utilizada contra objetivos rusos situados a cientos de kilómetros de la frontera.

Esta evolución está obligando a Moscú a proteger un territorio cada vez más extenso. El aumento de los ataques ucranianos de largo alcance multiplica los posibles objetivos y obliga a Rusia a distribuir sus recursos de defensa entre instalaciones militares, infraestructuras energéticas y otros puntos estratégicos.

 El primer ministro británico de visita en Kyiv

El primer ministro británico, Andy Burnham, ha querido convertir la visita a Kyiv, coincidiendo con el Día de la Independencia de Ucrania, en una muestra de apoyo a largo plazo. Según expone el gobierno británico, Londres considera que la seguridad de Ucrania forma parte de su propia seguridad.

Con la producción local del SCALP, Kyiv busca reducir la dependencia de las entregas occidentales y disponer de un flujo más estable de misiles capaces de llegar mucho más allá del frente. Una capacidad que puede alterar aún más el cálculo militar de Moscú en una guerra que, después de más de cuatro años, continúa ampliando su radio de acción.