La Garrotxa, "al límite", reclama poner freno al crecimiento de la población: "No podemos asumir más gente"

El Consell Comarcal de la Garrotxa (CCG) reclama "un frenazo" en el crecimiento de población porque considera que la comarca está "al límite" de su capacidad actual, especialmente por la falta de vivienda y la presión sobre los servicios públicos. El presidente del ente, Albert Danés, ha advertido en declaraciones a la ACN que hay que "repensar el modelo porque hay demasiada gente" y que los equipamientos y servicios no se han dimensionado al mismo ritmo que el aumento de habitantes de los últimos años. "No podemos tener unos servicios para 40.000 personas y ser 60.000 en la comarca", ha afirmado. Según Danés, el crecimiento ha sido demasiado rápido tanto en la Garrotxa como en el conjunto del país y las administraciones no han podido adaptar los recursos disponibles de manera proporcional.

La situación de la vivienda es uno de los principales motivos de alerta del Consell Comarcal, tanto en Olot como en el resto de municipios de la Garrotxa. Danés sostiene que la falta de oferta puede acabar provocando más situaciones de infravivienda si continúa creciendo la población sin disponer de pisos suficientes. "No podemos ir a que diez personas vivan en una sola vivienda. Estamos llevando a la gente a malvivir y esto lo tenemos que frenar", ha señalado a la ACN. El presidente del CCG considera que, si no se produce una parada, este tipo de situaciones serán "inevitables", porque actualmente la comarca no dispone de los recursos residenciales necesarios para asumir más habitantes. "No podemos garantizar una buena calidad de vida a la gente que venga, porque no hay vivienda. Sinceramente, si viene más gente y no les podemos dar la calidad de vida que necesita cualquier ciudadano vamos mal. Tenemos que repensarlo", ha remarcado.

El Consell Comarcal pide una respuesta de país

Desde el ente comarcal consideran que el problema supera el ámbito de la Garrotxa y lo definen como "una cuestión de país". Por este motivo, reclaman que sea la Generalitat quien busque las herramientas necesarias para frenar el ritmo de crecimiento mientras los servicios y la vivienda no puedan asumir más población. Danés apunta que esta revisión puede pasar por replantear el modelo económico u otros modelos que condicionan el funcionamiento cotidiano de la sociedad. "Podemos hablar de modelo económico o de cambiar diferentes modelos del día a día que tenemos como sociedad y hacer este frenazo porque no estamos preparados para crecer más ahora mismo", ha afirmado. El presidente del Consell Comarcal considera "imprescindible" actuar porque, en las condiciones actuales, "no podemos asumir más gente" sin correr el riesgo, según sostiene, de empeorar las condiciones de vida de la población.

Otra de las consecuencias que preocupa especialmente a los representantes municipales es la dificultad de los jóvenes para seguir viviendo en sus pueblos. El Consell Comarcal señala que muchos tienen que buscar vivienda en otros municipios porque en los lugares donde han crecido "no hay posibilidad de alquilar nada". Esto les obliga a trasladarse a poblaciones como Olot o Banyoles, o incluso a Girona, a pesar de que en muchos casos querrían desarrollar su proyecto de vida en su municipio de origen. Danés considera que este es "el primer problema y el que más preocupa a los alcaldes y alcaldesas" de la comarca. El presidente del CCG reconoce que algunos de estos jóvenes pueden volver más adelante a la casa familiar, pero subraya que durante una etapa decisiva han tenido que construir su vida en otro lugar por la imposibilidad de encontrar una vivienda en el pueblo.

Políticas para que los jóvenes se puedan quedar en los pueblos

El Consell Comarcal advierte que esta salida de jóvenes tiene consecuencias directas sobre los municipios más pequeños, ya que contribuye al envejecimiento de la población y dificulta el relevo generacional. Ante esta situación, Danés reclama políticas públicas orientadas específicamente a facilitar el arraigo de los jóvenes y evitar que tengan que marcharse por falta de alternativas residenciales. El objetivo, según defiende, debe ser que puedan desarrollar su proyecto vital en el municipio donde quieren vivir y, al mismo tiempo, garantizar la continuidad demográfica de los pueblos. "Lo tenemos que resolver por los jóvenes y también por los propios municipios", ha concluido.