El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha intensificado este viernes su choque con el Gobierno y también con el italiano por su posición ante la guerra con Irán y el debate sobre su programa nuclear. En declaraciones a los periodistas antes de despegar desde la Casa Blanca, Trump ha asegurado que no está “contento” con ninguno de los dos países, a los cuales atribuye una actitud permisiva respecto a una eventual arma nuclear iraní. “No estoy contento con Italia ni con España. Creen que está bien que Irán tenga un arma nuclear”, ha afirmado. El mandatario estadounidense ha ido más allá y ha advertido que “cualquiera que considere que está bien que Irán tenga un arma nuclear no es muy inteligente”, alertando que esto podría comportar consecuencias graves a escala global, “problemas como nunca se había visto antes en el mundo”.
Con su habitual tono triunfalista, Trump ha asegurado que el hecho de que Irán consiga el arma atómica simplemente “no pasará”, porque, según asegura, los iraníes “no tienen marina, ha sido destruida. Ni fuerza aérea, ha sido destruida. No tienen antiaéreos, no tienen radar. No tienen nada”. Tampoco tienen líderes, dice el republicano, ya que el régimen de los ayatolás está “muy desarticulado”. “Tienen muchos problemas ahora mismo”, ha sentenciado. Cabe decir que el actual líder supremo Mojtaba Khamenei declaró el jueves que ha comenzado una nueva etapa en el golfo Pérsico con un futuro “brillante” sin la presencia de Estados Unidos. “Por el poder y la fuerza de Dios, el brillante futuro de la región del Golfo Pérsico será un futuro sin Estados Unidos y al servicio del progreso, el bienestar y la prosperidad de sus naciones”, escribió en la red social X.
Trump declaró el miércoles que estudia la posibilidad de reducir las tropas de su país desplegadas en Alemania, el país europeo con más militares norteamericanos, y el jueves expresó que podría hacer lo mismo con España y con Italia. El presidente de Estados Unidos ha sido muy crítico con los países europeos y la OTAN por la negativa a implicarse militarmente en la guerra de Irán y desbloquear el estrecho de Ormuz, una vía clave para el comercio de petróleo que Teherán cerró en represalia por la ofensiva norteamericana e israelí.
Desde el inicio de la guerra, Trump ha cargado contra el Gobierno por su negativa a que Estados Unidos utilice las bases de Rota y Morón para las aeronaves que participan en la guerra. La semana pasada, una comunicación interna del Pentágono publicada en exclusiva por la agencia de noticias Reuters incluso sugería que Estados Unidos se planteaba suspender a España de la OTAN después de su posición sobre la guerra en Irán.
