Donald Trump vuelve a la carga contra España por la postura del gobierno de Pedro Sánchez sobre la guerra en Irán. El presidente estadounidense ha asegurado en unas declaraciones ofrecidas este jueves que la Moncloa “se ha comportado de manera horrible”, en referencia a las críticas y el rechazo a apoyar la ofensiva de Estados Unidos e Israel contra la República Islámica, iniciada el pasado 28 de febrero. En este contexto, y como ya ha hecho con Alemania, Trump ha amenazado con retirar las tropas estadounidenses desplegadas en España e Italia.

Desde el Despacho Oval, Trump ha vuelto a comparar la guerra en Ucrania con la situación en Oriente Medio. El republicano ha dicho que cuando Rusia inició la invasión de su país vecino, en febrero de 2022, Europa tenía la guerra "en la puerta de casa" y Estados Unidos "ayudó". "Nos separa un océano, era cosa suya, pero nosotros les ayudamos", ha dicho. Ahora, con el caso de Irán, el republicano lamenta que "cuando los hemos necesitado, no estaban". "Lo sorprendente es que ellos utilizan el estrecho [de Ormuz]. Nosotros no lo utilizamos. No lo necesitamos. Tenemos mucho petróleo. Y uno habría pensado que dirían: 'Nos encantaría ayudaros', pero no lo hicieron", espetó.

Las declaraciones hostiles de Trump hacia España se enmarcan en una situación ya prolongada de confrontación directa entre la Casa Blanca y la Moncloa. En ocasiones anteriores, el presidente de Estados Unidos ha llegado a declarar que estaba dispuesto a "cortar el comercio con España", una amenaza que lanzó después de que Sánchez expresara su oposición a la guerra con Irán. Fue durante una reunión en el Despacho Oval a principios de marzo cuando el republicano acusó a España de ser “un aliado terrible” por no haber aceptado incrementar la inversión en defensa hasta el 5% y por no permitir el uso de la Base Naval de Rota y la Base Aérea de Morón en operaciones relacionadas con el conflicto con la República Islámica.

En este contexto, Sánchez aprovechó los ataques de Trump para sacar rédito político, acogiéndose al “No a la guerra”, en una declaración institucional que dio la vuelta al mundo. El socialista recuperó el lema empleado por los ciudadanos españoles durante las manifestaciones contra la decisión de José María Aznar de participar en la guerra de Irak. "No seremos cómplices de algo malo por el mundo, también contrario a nuestros intereses y valores, simplemente por el miedo a las represalias de un tercero", sentenció el presidente español en su pulso con el dirigente estadounidense.