El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha comparecido este lunes desde la Casa Blanca en una rueda de prensa centrada en la guerra contra Irán. Después de calificar la jornada como “uno de los mejores Lunes de Pascua” y de celebrar durante buena parte de la intervención el rescate de los dos pilotos norteamericanos perdidos en territorio iraní, el republicano ha elevado la presión sobre Teherán, de nuevo. Trump ha advertido que Irán podría ser “eliminado en una noche” y ha insinuado que esta ofensiva podría producirse “mañana mismo”, coincidiendo con el ultimátum que ha fijado para forzar la reapertura del estrecho de Ormuz. El presidente ha reiterado que, si la República Islámica no cede antes del martes a las 20:00 horas (hora de la costa este norteamericana), Estados Unidos desencadenará un ataque masivo contra infraestructuras clave del país persa.
Durante la comparecencia, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, ha reforzado el tono beligerante de la administración y ha anunciado una nueva hornada de ataques inminente. El jefe del Pentágono ha afirmado que, por orden directa de Trump, este lunes se llevará a cabo "el mayor volumen de ataques" contra Irán desde el inicio de la operación Furia Épica. "Hoy será el día con el mayor volumen de ataques desde el primer día de esta operación. Mañana aún más que hoy. Y entonces Irán tendrá que elegir. Elijan bien, porque este presidente no se anda con chiquitas", ha advertido. En este sentido, Trump aseguró que la Casa Blanca tiene muy clara su estrategia. "Tengo el mejor plan de todos, pero no les diré cuál es", ha dicho antes de añadir que no puede revelar sus detalles "a los medios de comunicación".
Trump ha explicado que, aunque el ultimátum inicial expiraba este lunes, ha decidido conceder "una prórroga" a Irán porque atacar en Lunes de Pascua "era inapropiado". Sin embargo, ha reiterado que, una vez se agote el nuevo plazo, Estados Unidos ejecutará un plan de ataques masivos contra infraestructuras clave del país. "Tenemos un plan, donde todos los puentes de Irán serán destruidos antes de las 12 de la noche de mañana", ha asegurado, advirtiendo también que las centrales eléctricas "serán quemadas, explotarán y no se volverán a utilizar nunca más". Paralelamente, ha apuntado que hay movimientos diplomáticos en marcha y ha afirmado que Irán es un "participante activo y dispuesto" a negociar. "Quieren llegar a un acuerdo. No puedo decir nada más", ha declarado, añadiendo que los contactos evolucionan positivamente.
"Por favor, continuad bombardeando"
En respuesta a una pregunta sobre el impacto de los ataques sobre la población civil, Trump ha defendido su estrategia y ha asegurado que los iraníes "estarían dispuestos a sufrir esto por su libertad". El presidente ha llegado a afirmar que los ciudadanos prefieren que les caigan bombas junto a sus casas antes que continuar bajo el régimen actual. "Por favor, continuad bombardeando", ha dicho, poniendo estas palabras en boca de los iraníes. "Han vivido en un mundo del que no sabes nada", ha espetado al periodista que había preguntado, describiendo la situación en el país persa como "un mundo violento y horrible, donde si protestas, te disparan". El republicano también se ha mostrado "nada" preocupado por la posibilidad de que Estados Unidos haya cometido crímenes de guerra.
Las palabras desde la Casa Blanca llegan después de que Trump haya valorado una propuesta impulsada por varios países para establecer un alto el fuego de 45 días, que calificó de "paso significativo", pero "no lo suficientemente bueno". En paralelo, Irán también ha rechazado esta iniciativa y ha optado por presentar su propio planteamiento para poner fin al conflicto. Según la agencia oficial IRNA, Teherán descarta una tregua inmediata y apuesta por un acuerdo más amplio que garantice un "final permanente de la guerra" bajo sus condiciones. Entre las exigencias figuran el fin de los enfrentamientos en Oriente Medio, la creación de un protocolo para garantizar el paso seguro por el estrecho de Ormuz, la reconstrucción de los territorios afectados y el levantamiento de las sanciones internacionales.
