El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió a Taiwán que no hiciera una declaración formal de independencia pocas horas después de reunirse durante dos días con el presidente chino, Xi Jinping, en Pekín. “No pretendo que nadie se declare independiente”, afirmó Trump en una entrevista en Fox News emitida este viernes. El mandatario estadounidense también insistió en que la política de Estados Unidos sobre Taiwán “no ha cambiado”. Washington mantiene desde hace décadas una posición de equilibrio: apoya militarmente a Taiwán y está obligado por ley a facilitarle medios de autodefensa, pero a la vez reconoce oficialmente a Pekín como el único gobierno chino y no apoya una independencia formal de la isla.
Durante la entrevista, Trump aseguró que no quiere una escalada militar en la región. “Se supone que deberíamos recorrer más de 15.000 kilómetros para librar una guerra. No busco eso. ¡Quiero que se calmen! ¡Quiero que China se calme!”, dijo. En el vuelo de regreso a Washington, el presidente estadounidense explicó que había hablado “mucho” sobre Taiwán con Xi Jinping, pero evitó aclarar si Estados Unidos defendería militarmente la isla en caso de conflicto. Según los medios estatales chinos, Xi advirtió durante la cumbre que “la cuestión de Taiwán es el tema más importante en las relaciones entre China y Estados Unidos” y alertó que, “si se gestiona mal, las dos naciones podrían chocar o incluso entrar en conflicto”.
Las tensiones en torno a Taiwán han aumentado en los últimos años a raíz del incremento de las maniobras militares chinas cerca de la isla. A finales del año pasado, la administración Trump anunció un paquete de armas de 11.000 millones de dólares destinado a Taiwán, incluyendo lanzacohetes avanzados y misiles, una decisión que Pekín condenó. Trump admitió este viernes que aún no ha decidido si la venta seguirá adelante. “Quizás lo haga. Quizás no”, declaró, añadiendo que antes hablará con el presidente taiwanés, Lai Ching-te.
La respuesta de Taipéi no se hizo esperar. El Ministerio de Asuntos Exteriores taiwanés defendió este sábado que "Taiwán es una nación democrática, soberana e independiente, y no está subordinada a la República Popular China". El gobierno taiwanés también recordó que la cooperación militar con Washington forma parte de los compromisos de seguridad de Estados Unidos con la isla. En este sentido, el Parlament taiwanés ha aprobado recientemente una partida de 25.000 millones de dólares para adquirir armamento norteamericano. La presidencia taiwanesa destacó igualmente las "múltiples reafirmaciones por parte de Estados Unidos, incluyendo al presidente Trump y al secretario de Estado, Marco Rubio, que la política y la posición hacia Taiwán se mantienen sin cambios".
Taiwán se gobierna de manera autónoma desde 1949, pero China considera la isla parte de su territorio y no descarta utilizar la fuerza para anexionarla. Muchos taiwaneses se consideran ciudadanos de un estado independiente, aunque la mayoría apuesta por mantener el actual statu quo.