El presidente de Serbia, Aleksander Vucic, ha levantado la alerta de máximo nivel que activó este martes a raíz del nuevo escenario de distensión con Kosovo, según ha informado la agencia de noticias local Tanjug. La decisión de Vucic, que como presidente también es comandante supremo de las Fuerzas Armadas, se ha producido horas después del anuncio del desmantelamiento de las barricadas que los serbokosovares mantenían en las carreteras del norte de Kosovo desde el día 10 de diciembre.

Con estas barricadas, la minoría serbia del norte de Kosovo protestaba contra las políticas del gobierno central porque entienden que se les discrimina. La chispa que originó la tensión entre los serbokosovares y Prístina fue la detención de un expolicía serbokosovar, la restricción de sus derechos y el incumplimiento de acuerdos sobre medidas de autonomía alcanzados ya hace años bajo mediación de la Unión Europea (UE).

Este martes, después de responsabilizar Prístina de las crecientes tensiones, Belgrado puso a su ejército y la policía en la máxima alerta de combate. Un nivel que incluye la posibilidad de recurrir a las armas. Ahora, sin embargo, la tensión ha bajado y los serbokosovares este jueves tendrían que empezar a retirar las barricadas formadas por camiones cargados de arena y otros vehículos. La intención es que el tráfico en el norte de Kosovo quede desbloqueado por completo el fin de semana que viene.

Kosovo, un país de 10.900 kilómetros cuadrados y 1,8 millones de habitantes situado en los Balcanes, aprobó una declaración unilateral de independencia de Serbia el 17 de febrero del 2008. Su condición de estado ha sido reconocida por más de 100 países, incluyendo buena parte de la Unión Europea. Pero Serbia no reconoce la independencia de Kosovo, proclamada por la mayoría albanokosovar en 2008 después de la guerra de 1998/99 y la represión de Belgrado en la década de 1990 al movimiento separatista albanokosovar.

España no reconoce la independencia de Kosovo

España tampoco reconoce la independencia de Kosovo. Actualmente, la Moncloa aboga por un acuerdo en el marco del diálogo Belgrad-Prístina. Y es que la diplomacia española se niega a reconocer la independencia de Kosovo, amparándose en la legalidad internacional y la estabilidad en la región. Sin embargo, otro motivo es el temor que el caso de Kosovo sirva de precedente para Catalunya y el País Vasco, territorios con fuertes anhelos independentistas.

 

Imagen principal: Fotografía de la ciudad de Mitrovica, en Kosovo, en el marco de las tensiones con Serbia