Antes de las elecciones europeas, salieron varias informaciones sobre el hecho de que Rusia intentaba impactar de alguna manera en los comicios. Ahora, una vez pasados, el Reino Unido, los Estados Unidos y el Canadá han acusado a Rusia de conspirar para interferir también en las elecciones presidenciales de Moldavia y en el referéndum sobre ser miembros de la UE a finales de año.
En una declaración conjunta de los tres países durante el primer día de la cumbre del G7 en Italia, los tres gobiernos han acusado a Rusia de "difundir mentiras" y de intentar "intentar socavar las instituciones democráticas moldavas" en una campaña de interferencia política que se remonta a años atrás.
Los tres países dijeron que Moscú estaba intentando socavar a la presidenta pro-occidental de Moldavia, Maia Sandu, antes de las próximas elecciones presidenciales y referéndum sobre ser miembro de la UE. Ambas votaciones se tienen que hacer el 20 de octubre.
Los problemas de Moldavia con Rusia
El expaís soviético, que tiene frontera con Ucrania, ha temido durante mucho tiempo la intervención rusa en sus asuntos internos, especialmente en la república separatista de Transnístria, aliada del Kremlin, y a la región autónoma del sur de Gagauzia. El gobierno Sandu ha dado apoyo firmemente en Ucrania en su guerra contra Moscú.
Los gobiernos del Reino Unido, los Estados Unidos y el Canadá han destacado que los actores rusos buscaban "fomentar percepciones públicas negativas" sobre Sandu, los gobiernos occidentales y la perspectiva de una pertenencia moldava a la UE. Sandu es presidenta desde el 2020, cuando fue escogida con el 57,7% de los votos a la segunda vuelta final.
Así, han acusado a Rusia de "utilizar activamente desinformación y propaganda en línea, en el aire y en sus calles para promover sus objetivos" de "degradar la confianza pública en la capacidad de Moldavia para protegerse y mantener el Estado de derecho".
La declaración señalaba la emisora estatal rusa RT, que según decía "había sido involucrada a brindar apoyo directo" a Ilan Shor, un empresario prorruso fugitivo que ha sido condenado en rebeldía a 15 años de prisión en relación con la desaparición de un millar de millones de bancos moldavos en el 2014.
Los tres países han dicho que si Sandu fuera reelegido, "hay motivos para creer que Moscú trabajará para incitar las protestas". Han expuesto que estaban trabajando estrechamente con el gobierno de Moldavia y que ya habían sancionado los actores implicados, y se están considerando más sanciones.
