Portugal celebra este domingo elecciones presidenciales y más de 11 millones de ciudadanos están llamados a las urnas para elegir un sustituto de Marcelo Rebelo de Sousa. Son catorce los candidatos presentes en las papeletas, pero de todos ellos lidera los sondeos el dirigente de extrema derecha André Ventura, que espera conseguir un 24% del voto; seguido de cerca por el exlíder del Partido Socialista portugués António José Seguro, que obtendría un 23% de los sufragios. El resultado ajustado que vaticinan los sondeos llevaría a una segunda vuelta, ya que ninguno de los candidatos lograría la mitad de los votos.
El país luso es una república semipresidencialista en la que el presidente, jefe del Estado, tiene funciones representativas y arbitrales, es comandante de las Fuerzas Armadas, nombra al primer ministro de acuerdo con el resultado de las elecciones legislativas y puede disolver las Cortes. El presidente de la República de Portugal tiene su residencia oficial en el Palacio de Belém y está sometido a un límite de dos mandatos de cinco años cada uno —el conservador Marcelo Rebelo de Sousa agota ahora su segundo mandato—. Sin embargo, en Portugal el centro real de poder ejecutivo recae en el primer ministro.
El escenario electoral está muy fragmentado. Cuando ejerzan su derecho a voto, los electores portugueses se encontrarán con una papeleta con catorce candidatos —si bien el Tribunal Constitucional ha dado el visto bueno a once de acuerdo con las exigencias legales y los otros se mantienen sin validez porque ya se habían impreso las papeletas—, entre los que hay una sola mujer, la eurodiputada y excoordinadora del Bloco de Esquerda Catarina Martins. Además de Ventura (Chega) y Seguro (PS), les siguen en las encuestas el eurodiputado João Cotrim Figueiredo, apoyado por Iniciativa Liberal (IL); el almirante en la reserva Henrique Gouveia e Melo y el exministro y comentarista político conservador Luís Marques Mendes, que ha recibido el respaldo del gobernante Partido Social Demócrata —de centroderecha—.
Una posible segunda vuelta que no se daba desde 1986
Los resultados ajustados a los que apuntan los sondeos vaticinan una eventual segunda vuelta, ya que ninguno de los aspirantes lograría más de la mitad de los votos. Esta circunstancia tan solo se ha dado una sola vez en democracia, en 1986, cuando el socialista Mário Soares triunfó en una segunda ronda muy reñida frente al demócrata-cristiano Diogo Freitas do Amaral. Otro punto común al que apuntan distintas encuestas es que, de haber una segunda vuelta, pese a que Ventura podría ganar la primera vuelta y sería uno de los dos contendientes, no saldría finalmente victorioso. Un efecto similar al que ha vivido Francia en los últimos años con Marine LePen, contra quien se han unido los votantes del resto de partidos moderados y de toda la izquierda.
Chega, segunda fuerza política en Portugal
Ventura, que ya se presentó como candidato de la Chega en las elecciones legislativas, ha asegurado que de ser elegido quiere ser un presidente intervencionista. La formación de extrema derecha que lidera se convirtió en segunda fuerza parlamentaria en mayo de este 2025 con 60 escaños, solo superada por el conservador Partido Social Demócrata (PSD) del primer ministro Luis Montenegro. Montero, con gobierno en minoría, volvió a ganar las elecciones tras la victoria de 2024, después de haber perdido un voto de confianza en la Asamblea y que el presidente Rebelo de Sousa convocara nuevas elecciones —las terceras desde 2022—.
