El pulso de Elon Musk con el Gobierno se ha endurecido aún más este viernes con nuevos ataques directos. El magnate tecnológico ha señalado personalmente a la ministra de Trabajo y vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, en un mensaje en su red social, X, en el que ha afirmado que “odia a la gente de España”. Poco después, lejos de rebajar el tono, Musk ha vuelto a la carga con otra publicación aún más dura, asegurando que la dirigente de Sumar y la Moncloa “están asesinando España”. Las declaraciones se suman a la cadena de críticas que el hombre más rico del mundo ha dirigido los últimos días contra Pedro Sánchez y las políticas anunciadas por la Moncloa para regular las grandes plataformas digitales.
Los últimos comentarios de Musk han llegado después de que Díaz elevara el tono contra X y defendiera un endurecimiento regulatorio del sector. “Yo me he ido de X”, ha asegurado la vicepresidenta segunda, argumentando que “quien esté en X está alimentando estas políticas del odio”. Díaz ha enmarcado su decisión en la necesidad de avanzar hacia una “regulación exhaustiva” de las grandes plataformas tecnológicas y ha querido marcar distancias con el fundador de la red: “No somos vasallos de Musk ni de Trump (…), que bajen del nube y empiecen a pagar impuestos”.
Precisament la regularización exhaustiva de la que habla Díaz ya hizo saltar a Musk el pasado martes, cuando tildó a Sánchez de corrupto y tramposo después de que el presidente intensificara su cruzada contra lo que él llama la “tecnocasta”. El socialista anunció un paquete de medidas para regularizar el uso de las redes sociales en el Estado español y castigar las irregularidades que se cometen con el consentimiento —y interés— de sus propietarios. Entre las medidas, destaca la prohibición a los menores de 16 años de acceder a este tipo de páginas web y aplicaciones.
Sánchez también situó en el centro del debate la necesidad de herramientas específicas para medir y combatir la degradación del debate público, y propuso un sistema de rastreo, cuantificación y trazabilidad que permita establecer una “Huella de Odio y Polarización”. En paralelo, defendió explorar con la Fiscalía vías para investigar posibles infracciones legales vinculadas a Grok, TikTok e Instagram, especialmente en todo aquello que tenga que ver con el uso de la inteligencia artificial y la difusión de contenido sexual que afecte a menores.
En este contexto, la ofensiva reguladora de la Moncloa ya había provocado reacciones airadas de otros grandes actores tecnológicos como la del fundador de Telegram, Pável Dúrov, que se alineó con la postura de Musk y cargó contra el ejecutivo. Sánchez replicó con ironía: “Deja que los tecno-oligarcas ladren, Sancho, es señal de que cabalgamos”, evocando una expresión atribuida al Quijote
