El pasado jueves, Pedro Sánchez entraba en el cuerpo a cuerpo con Elon Musk en Twitter (X). El propietario de la red social lamentaba el pacto entre el Gobierno y Podemos para regularizar de forma extraordinaria a medio millón de inmigrantes, y el presidente socialista le contestaba el tuit señalándole que “Marte puede esperar; la humanidad, no”, en referencia a la nueva carrera espacial en la que participa el magnate sudafricano. Este lunes, en un acto en Dubái, Sánchez ha intensificado su cruzada contra lo que él llama la “tecnocasta”, y ha anunciado un paquete de medidas para regularizar el uso de las redes sociales en el Estado español y castigar las irregularidades que se cometen con el consentimiento —e interés— de sus propietarios. Entre las medidas, destaca la prohibición de los menores de 16 años de acceder a este tipo de páginas web y aplicaciones.
En un discurso pronunciado en el World Governments Summit, Sánchez ha anunciado una serie de medidas que incluyen acabar con la "impunidad" de los directivos de estas redes sociales para que sean legalmente responsables de las infracciones que se cometan en sus plataformas, así como tipificar como delito la manipulación de los algoritmos y la amplificación de contenido ilegal. El presidente del Gobierno también ha propuesto la creación de un sistema de rastreo, cuantificación y trazabilidad que permita establecer una "Huella de Odio y Polarización", así como abordar junto a la Fiscalía las vías para investigar las posibles infracciones legales de Grok, TikTok e Instagram. Por último, también ha manifestado su intención de prohibir en el Estado el acceso a redes sociales a menores de dieciséis años, cosa que obligaría a las plataformas digitales a implementar sistemas efectivos de verificación de edad.
La restricción de los 16 años, una medida reciclada de la ley de protección digital al menor
Estas iniciativas forman parte de un paquete de medidas legislativas y regulatorias. Es decir, tendrán que pasar por la envenenada aritmética del Congreso de los Diputados. De hecho, la restricción de edad a los menores de 16 años ya se encuentra actualmente en tramitación en la cámara baja. La medida forma parte del proyecto de ley de protección a los menores en los entornos digitales. La intención es avanzar en la misma dirección que ya lo han hecho países como Portugal, Francia o Australia. Sánchez también ha anunciado durante su intervención que España se ha unido a un grupo de cinco países europeos llamado la “Coalición de los Dispuestos Digitales” para avanzar en la aplicación de una regulación más estricta, rápida y eficaz de las plataformas sociales.
La cruzada anti-Musk de Sánchez
La intención de Sánchez de impulsar una ofensiva contra los propietarios de las redes sociales no es nueva. Ya la comenzó hace un año, cuando Donald Trump había sido elegido por los norteamericanos para un nuevo mandato como presidente con el apoyo de los directivos de estas poderosas plataformas, especialmente de Elon Musk. En su estrategia de intentar erigirse en muro socialdemócrata europeo contra el presidente de los Estados Unidos, el jefe del ejecutivo de PSOE y Sumar hacía un llamamiento a “rebelarse” contra la “tecnocracia” de Silicon Valley. “Las tecnologías no generan prosperidad por sí mismas; de hecho tienden a reforzar el statu quo, dar más poder a los poderosos y hacer más ricos a los ricos”, defendía en un acto en Madrid, además de acusar a los oligarcas tecnológicos de "controlar el debate público y la acción gubernamental de todo Occidente".