El inicio de los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina ha estado marcado por una fuerte respuesta social y un clima de tensión que ha ido mucho más allá de los escenarios deportivos. En cuestión de dos días, Italia ha vivido manifestaciones multitudinarias, cargas policiales, incidentes violentos e incluso un presunto sabotaje a la red ferroviaria, en un contexto de protesta abierta contra la cita olímpica y contra las políticas de la presidenta de Italia, Giorgia Meloni. Este malestar ya se hizo visible durante la ceremonia inaugural en el estadio Giuseppe Meazza (San Siro). Cuando se anunció la presencia del vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, y de su esposa, una parte del público respondió con silbidos y gritos. Las protestas no se dirigían a los deportistas, sino a la representación institucional estadounidense y también a la participación de Israel.
Fuera del estadio, las protestas se intensificaron por la presencia de agentes del polémico Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de los Estados Unidos (ICE) acompañando la delegación norteamericana. Algunos manifestantes aseguraban que no querían el ICE en Italia “porque son asesinos”. A pesar de ello, ni los mismos estadounidenses defienden las barbaridades que están cometiendo los agentes migratorios de Donald Trump: “Que lleve la bandera no significa que represente todo lo que pasa en los Estados Unidos”, explicó un esquiador. En la misma línea, la patinadora Amber Glenn defendió el derecho a posicionarse: “Mucha gente me dice ‘solo eres una atleta, céntrate en tu trabajo, no hables de política’, pero la política nos afecta a todos”.
Batalla campal esta noche en Milán contra los Juegos Olímpicos de la vergüenza, donde fue invitado "Israel" y también la Gestapo de Trump, el ICE, acudió acompañando a la delegación olímpica estadounidense.
— Daniel Mayakovski (@DaniMayakovski) February 8, 2026
Los manifestantes usaron masivamente fuegos artificiales y enfrentaron… pic.twitter.com/ut2FZ2jAG1
📽 VÍDEO | Unas 5.000 personas han participado en una manifestación en Milán contra el impacto medioambiental de los JJ OO y contra un modelo de ciudad, que consideran insostenible https://t.co/fI7FsyeTVu pic.twitter.com/1yqaiyMcjZ
— EL PAÍS (@el_pais) February 8, 2026
Manifestaciones y cargas policiales en Milán
La protesta principal tuvo lugar el sábado en Milán, convocada por el Comité Olimpiadas Insostenibles, una red de organizaciones estudiantiles, ecologistas, anticapitalistas y colectivos sociales. Unas 5.000 personas marcharon por el centro de la ciudad para denunciar el impacto ambiental de las infraestructuras olímpicas, el coste económico y social de los Juegos y lo que consideran una “deriva autoritaria” del gobierno italiano. La movilización comenzó de manera pacífica, con pancartas, cánticos y performances simbólicas, pero al anochecer derivó en enfrentamientos en la zona de Piazzale Corvetto. Un grupo reducido de manifestantes lanzó petardos, piedras y fuegos artificiales contra la policía. Los agentes antidisturbios respondieron con cargas violentas, cañones de agua y gases lacrimógenos. Según la televisión pública RAI, cinco personas fueron detenidas.
La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, este domingo por la mañana ha condenado duramente los hechos y ha calificado a los responsables de los disturbios de “enemigos de Italia”. “Miles de italianos trabajan para que las Olimpiadas funcionen. Después están ellos: enemigos de Italia y de los italianos que ‘protestan contra las Olimpiadas’”, ha escrito la jefa del ejecutivo italiano.
Incidencias graves y sospechas de sabotaje ferroviario
Paralelamente a las protestas, el norte de Italia sufrió graves interrupciones ferroviarias, especialmente en Bolonia, con retrasos importantes en las líneas de alta velocidad hacia Milán, Turín y Venecia. Se detectaron cables cortados, un incendio en una cabina eléctrica e incluso un artefacto explosivo rudimentario en un cambio de vía de la línea Bolonia-Padua. El Ministerio de Transportes calificó los hechos de “sabotaje” coincidiendo con la apertura de los Juegos. El ministro Matteo Salvini fue contundente: “Si se confirma que la interrupción en la línea de alta velocidad es el resultado de un ataque premeditado, el primer día de los Juegos Olímpicos, quiere decir que alguien desea el mal a Italia”.