Donald Trump no sabe perder. Ya lo demostró tras la victoria de Joe Biden en las elecciones presidenciales de 2020 y ahora ha vuelto a quedar patente. El presidente de Estados Unidos tenía entre ceja y ceja ganar el Premio Nobel de la Paz. Pero este prestigioso galardón que otorga un comité independiente desde Noruega fue a parar a manos de la opositora venezolana María Corina Machado, quien, a su vez, le entregó la medalla a Trump en un gesto sin precedentes y criticado por la organización. Trump, que ahora tiene como próximo objetivo la anexión de Groenlandia, un territorio que pertenece a Dinamarca, ha enviado una carta al primer ministro noruego, Jonas Gahr Støre, donde detalla su enojo por no haber ganado el Nobel y lo liga directamente con sus nuevos planes. "Querido Jonas: Teniendo en cuenta que tu país decidió no concederme el Premio Nobel de la Paz por haber parado ocho guerras, y más, ya no siento la obligación de pensar únicamente en la paz", escribe Trump en una carta que ha filtrado el corresponsal de PBS, la televisión pública de Estados Unidos.
"El mundo no estará seguro hasta que controlemos Groenlandia"
"Aunque siempre será predominante, ahora puedo pensar en lo que es bueno y apropiado para Estados Unidos", continúa el presidente en la carta, ligándolo directamente con su amenaza sobre Groenlandia y también sobre aquellos países que se opongan. "Dinamarca ya no es capaz de proteger este territorio contra Rusia o China. Y, además, ¿por qué debería tener un supuesto 'derecho de propiedad'? No existen documentos escritos, solo el hecho de que un barco llegó hace siglos. Pero nosotros también hemos enviado barcos. Según Trump, él y su administración han hecho más por la "OTAN que cualquier otra persona desde que se creó". "Ahora, la OTAN debería hacer algo por EE.UU. El mundo no estará seguro a menos que tengamos un control total y absoluto sobre Groenlandia", resuelve Trump.
Por otro lado, según han informado medios noruegos, Støre ha explicado haber recibido un mensaje de Trump a través de su teléfono, que era en respuesta a otro que él mismo y el presidente de Finlandia, Alexander Stubb, le habían hecho llegar. "En el mensaje le explicamos nuestra postura sobre el aumento de aranceles a Noruega, Finlandia y otros países. Señalamos la necesidad de desescalar el intercambio de palabras y pedimos una conversación telefónica con él. Su respuesta llegó poco después. Fue una decisión suya compartirlo con otros líderes de la OTAN", señala el presidente noruego, que, con todo, se mantiene firme en su apoyo al Reino de Dinamarca en este conflicto. Sobre la polémica por el Nobel de la Paz, a pesar de que Trump ha conseguido la medalla, el presidente noruego le habría explicado al magnate neoyorquino que es un "comité independiente y no el gobierno quien decide para quién es el premio", pero no parece haberle convencido.
