La opositora venezolana María Corina Machado ha ido a la Casa Blanca a conseguir el apoyo de Donald Trump, pero después de más de dos horas, se vuelve con las manos vacías, a pesar de que le ha entregado su medalla del Premio Nobel de la Paz. El presidente de los Estados Unidos no ha cambiado su opinión sobre la gobernanza del país latinoamericano. Así lo ha confirmado la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, que ha reiterado que Machado no tiene suficientes apoyos en Venezuela para liderar una transición, manteniendo la apuesta de Trump por la que fue la vicepresidenta de Maduro, Delcy Rodríguez, al frente del país. "Al presidente le gusta lo que está viendo y espera que la cooperación continúe", ha señalado. En cambio, al ser preguntada por la opinión de Trump sobre Machado, la portavoz ha insistido en que las palabras del presidente en su mansión de Mar-a-Lago, el día posterior a la captura de Maduro, "fueron una evaluación realista, basada en aquello que el presidente estaba leyendo y escuchando de sus asesores y su equipo de seguridad nacional".
Antes del inicio de la reunión, Leavitt ya ha asegurado que el mandatario reconoce los esfuerzos de la activista y la lucha por la democracia en el país sudamericano: "Sé que el presidente esperaba con interés esta reunión y que confiaba en que sería una buena y positiva conversación con la señora Machado, que es realmente una voz notable y valiente para muchas personas en Venezuela", ha explicado la portavoz. Sin embargo, las palabras de Machado no han sido suficientes para convencer al líder de la Casa Blanca de un cambio de opinión y de que este diera apoyo a unas —a estas alturas— improbables elecciones en Venezuela. En este sentido, ha querido dar largas a esta cuestión, afirmando que "algún día" se celebrarán, sin especificar cuándo.
María Corina Machado tras su reunión en la Casa Blanca: “Sepan que contamos con el presidente Trump para la libertad de Venezuela”. pic.twitter.com/7IN7Q9Ub4g
— Emmanuel Rincón (@EmmaRincon) January 15, 2026
De Premio Nobel de la Paz a ser derribada por Trump
Durante las últimas semanas, Machado ha visto cómo Trump borraba sus aspiraciones de convertirse en presidenta de Venezuela, después de que el republicano escogiera a Delcy Rodríguez para ocupar el cargo. De hecho, el día antes de reunirse con la Nobel de la Paz, el magnate declaró que la ex mano derecha de Maduro era “una persona estupenda”, y que los Estados Unidos “trabajan muy bien con ella”. Precisamente el galardón entregado a la líder de la oposición venezolana podría ser uno de los motivos por los que Trump la descartó. Fuentes cercanas a la Casa Blanca revelaron hace dos semanas al Washington Post que el republicano perdió el interés en apoyar a Machado porque aceptó el Nobel, en lugar de dárselo a él, lo que se consideró un “pecado supremo”.
Machado dijo en una entrevista a Fox News que le encantaría compartir el Premio Nobel de la Paz con Trump. “Sin duda, me encantaría poder decirle personalmente que el pueblo venezolano quiere dárselo y compartirlo con él”, declaró. El líder de la Casa Blanca contestó que sería un “gran honor”, pero poco después el Instituto Nobel de Noruega dejó bien claro que, una vez otorgado, el premio no se puede transferir, compartir ni revocar. Al salir de la reunión ha señalado Machado es que la reunión ha salido "muy bien" y ha sido "genial". "Contamos con el presidente Trump para la libertad de Venezuela", dijo a sus seguidores, que la esperaban fuera de la Casa Blanca.