Israel y los Estados Unidos han atacado este miércoles unas refinerías de gas que Irán comparte con Qatar en la Zona Económica Especial de Energía de Pars Sur, en la costa sur del país persa, según ha informado primero la agencia iraní Tasnim y ha confirmado después el mismo gobierno de Irán. El proyectil ha impactado contra una parte de las instalaciones de gas, según ha declarado un responsable de seguridad de Busher, la ciudad donde se encuentra la refinería. El ejército iraní ha calificado este ataque de "crimen de guerra" y ha advertido que "no quedará impune", amenazando con represalias contundentes. Concretamente, ha dicho que atacará cualquier "infraestructura enemiga que antes se consideraba segura".
El Ejército de Israel ya anunció la madrugada de este martes una nueva oleada de ataques aéreos contra infraestructuras en Irán tras detectar el lanzamiento de misiles iraníes hacia territorio israelí, que han dejado dos muertos en Tel-Aviv. El ataque iraní contra la ciudad del norte de Israel se ha llevado a cabo horas después de conocer la muerte del secretario del Consejo de Seguridad Nacional de Irán, Ali Larijani. Todo ello llega solo cuatro días después de que Estados Unidos bombardeara la isla iraní de Kharg, considerada el centro neurálgico de la industria petrolera de la República Islámica. Un hecho que provocó que Irán ya amenazara con destruir "toda la infraestructura petrolera, económica y energética relacionada con Estados Unidos" en Oriente Medio si sus instalaciones volvían a ser atacadas.
Las amenazas de Irán
"Como ya advertimos, si la infraestructura de combustible, energía, gas y economía de nuestro país es atacada por los sionistas norteamericanos, atacaremos con vehemencia la fuente de la agresión y al enemigo", ha dicho un portavoz del Cuartel General Central de Khatam a través de la agencia de noticias Fars. El Ejército ha señalado que considera "legítimo" atacar "la infraestructura de combustible, energía y gas del país de origen" y ha subrayado que tomará "represalias contundentes a la primera oportunidad".
Las primeras consecuencias del ataque ya se han hecho notar después del ataque y las posteriores amenazas de Irán. La guerra se ha trasladado rápidamente hacia el mundo financiero, donde el precio tanto del petróleo como del gas se han disparado por encima del 6%. El barril Brent, utilizado de referencia en Europa, ya roza casi los 110 dólares, unos niveles que no se veían desde junio de 2022, y el precio del petróleo se ha disparado un 50% desde el inicio de la guerra en Oriente Medio.
