Las protestas contra el régimen iraní después de la muerte de Masha Amini, detenida por la policía moral por llevar el velo islámico mal puesto, han llegado a Londres y a París, donde miles de personas se han manifestado este domingo cerca de las embajadas de Irán en las capitales europeas. Los manifestantes, muchos de ellos exiliados de Irán, han intentado acercarse a las puertas de la delegación oficial iraní y se han vivido momentos de tensión con la policía, que ha intentado frenar el movimiento popular que da apoyo a las movilizaciones vividas durante los últimos días en diferentes localidades iraníes en contra del velo islámico.

En París, los cuerpos de seguridad han cargado contra los manifestantes y han hecho uso de gases lacrimógenos para intentar disolver la protesta, mientras que en Londres algunos de los concentrados han conseguido subirse a un muro para tirar objetos contra el edificio de la embajada de Irán. Muchos de los concentrados llevaban banderas del país. También se han visto carteles pidiendo libertad de las mujeres iraníes, así como mensajes contra las autoridades del país.

Hace nueve días que se iniciaron las protestas por todo Irán después del asesinato de Masha Amini y, de momento, la televisión estatal iraní apunta que hay al menos 41 muertos y 1.186 detenidos, mientras que las autoridades del país se niegan a dar cifras. Una de las personas detenidas es la periodista Nilufar Hamedi, la primera que informó de la muerte de Amini. De hecho, el Comité para la Protección de los Periodistas ha reportado la detención de 18 informadores durante los últimos días. El régimen iraní está teniendo dificultades para frenar estas protestas multitudinarias organizadas por todo el país y el ejército de Irán ya afirmó que se encuentra "preparado" para actuar en cualquier momento.