El exjefe del Mosad israelí Tamir Pardo ha manifestado en una conferencia en el Netanya Academic College, que el régimen iraní puede acabar en el caos si siguen las protestas en el país, que se iniciaron por la muerte de una chica que fue detenida porque la policía de la moral consideró que llevaba mal puesto el velo islámico. Pardo no ha descartado incluso que el país pueda acabar "destrozado", según el Jerusalem Post.

Según el exjefe del Mosad, lo que mueve las protestas es un deseo de libertad y de igualdad, y eso hace que tengan mucha fuerza. "Dicen: No estoy dispuesto a tener menos derechos y obligaciones que la persona que está sentada al lado". "En los sitios donde no existe libertad e igualdad, al final, siempre hay incidentes y derrame de sangre", ha añadido. Pardo considera que es muy difícil aventurar una salida concreta del conflicto que se está produciendo en el país chií. "¿Cómo se sale de todo eso? Nadie lo sabe. Y según cómo podría conducir al caos y a la destrucción del país", ha insistido.

El exjefe del Mossat lo ha comparado con las situaciones de Libia y de Siria, que fueron cerradas de forma pésima. "Existen situaciones, como en Libia, donde hasta hoy no han salido de guerras civiles internas, y el volumen de sangre derramada en las calles es enorme. Se ha perdido toda una generación", ha dicho. "En Siria, se ha perdido también una generación entera", ha recordado. Pardo considera que la situación de Irán es comparable a un jarrón que está a punto de romperse, pero matiza que hasta que no se vea el punto de inflexión no se sabrá si el régimen efectivamente cae o si mantiene el control, sin ningún más indicio visible. No habrá aviso con antelación.

Las protestas en Irán contra el velo islámico estallaron en septiembre, después de que la joven Mahsa Amini, de 22 años, fue detenida y murió por supuestas torturas. A mediados del mes de noviembre, se calculaba que unos 400 manifestantes iraníes habían sido asesinados por el régimen en estas protestas, con unos 15.000 detenidos. Mientras tanto la violenta represión de las protestas por parte del gobierno de Irán ha llevado a la ONU a tomar la decisión de expulsar el país del Consejo de la Mujer. A propuesta de Estados Unidos, los miembros del Comité Económico y Social de Naciones Unidas han aprobado la medida con 29 votos a favor, 8 en contra y 16 abstenciones. Irán, que este año había ingresado en la Comisión de la Mujer con un mandato de cuatro años, quedará así excluido de este foro, compuesto por 45 países. "La Comisión es el principal órgano de la ONU para promover la igualdad de género y empoderar a la mujer. No puede realizar su importante trabajo si es minada desde dentro. La presencia de Irán en este momento es una mancha fea en la credibilidad de la Comisión", ha dicho la embajadora estadounidense, Linda Thomas-Greenfield, al presentar la resolución.

En la fotografía principal, manifestantes pro-régimen iraní protestan ante la delegación de la ONU. Foto: EFE