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El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, ha anunciado este viernes, y por sorpresa, un amplio paquete de reformas económicas de carácter liberalizador y reformista en medio de las tensiones con el gobierno de Estados Unidos y las negociaciones con Washington para frenar la presión extra que Donald Trump ha aplicado en los últimos meses sobre la isla. En declaraciones ante los medios cubanos que ha difundido la televisión estatal cubana, el presidente ha argumentado que las reformas se toman en "tiempos en los que se debe cambiar" y asegura que se deben a "las exigencias de los tiempos actuales". Díaz-Canel detalla que las reformas que pretenden descentralizar la actividad económica se toman a raíz de la profunda crisis que vive el país, y no tanto por las presiones de Washington para que la isla emprenda profundas reformas económicas y políticas. 

El amplio paquete de reformas anunciado por la administración cubana está dirigido a los sectores del turismo, el comercio exterior, la inversión extranjera y el papel del sector local, entre otros ámbitos, con el objetivo de liberalizar y desburocratizar la economía nacional, que se encuentra en estado crítico. Díaz-Canel ha hablado de adecuar el país a "las exigencias de los tiempos actuales" para agilizar y dinamizar la economía, de descentralizar y dotar de una "autonomía" mayor a diversos actores, tanto a las empresas estatales como a las provincias y los municipios, y al sector privado, tanto en la isla como en el extranjero. "Son tiempos en los que se debe cambiar y el país no puede seguir funcionando igual", ha subrayado el presidente. Los cambios, sin embargo, independientemente de su origen, siguen la dirección hacia la que se ha apuntado desde Washington durante estos meses, aunque —pendientes de su concreción final— no son tan trascendentales para el funcionamiento del país y su economía como los que pide la administración Trump.

"Nuevos actores" en el sector turístico e inmobiliario

Entre las medidas anunciadas destaca la apertura a "nuevas modalidades" y a "nuevos actores" en el sector turístico, una de las antiguas locomotoras de la economía local, para que estos puedan "explotar" el parque hotelero de la isla tras la retirada de las principales empresas extranjeras, entre las que se encuentran las españolas Melià e Iberostar, para evitar las sanciones de Estados Unidos. Desde entonces, las operaciones de medio centenar de instalaciones hoteleras propiedad del Estado cubano, que eran gestionadas por cuatro empresas hoteleras extranjeras, han quedado en el aire. "No podemos pensar con las grandes cadenas en este momento, ya que muchas se han retirado del país a causa de la presión del gobierno de Estados Unidos". También se abrirá la puerta a más actores en el mercado inmobiliario, donde el Estado, que además de 84.000 habitaciones de hotel, es propietario de grandes empresas de alquiler de inmuebles. 

Las empresas podrán actuar fuera de los mandatos estatales

Las reformas, apuntan también a aumentar la "autonomía" de las empresas estatales para operar de una forma más similar a como lo hacen las empresas privadas en el resto del mundo. Las empresas podrán determinar su propia escala de operaciones y "estructuras salariales" y también "podrán usar sus beneficios como convengan o como se apruebe colectivamente", ha informado el presidente cubano a los medios. El líder castrista ha detallado que las empresas tendrán la capacidad de involucrarse "en actividades de importación y exportación" con la eliminación de las importadoras, empresas estatales que intermedian obligatoriamente con todo el comercio exterior, para que este sector pueda ser "más dinámico". Según ha dicho a los medios, las empresas también podrán "facilitar la producción y servicios para la exportación y para la población doméstica" fuera de los mandatos estatales, con un "amplio abanico de operaciones" para "producir bienes y proveer servicios en cualquier área que sean capaces de gestionar". 

El paquete de medidas también llegará al campo, como ha afirmado Díaz-Canel, que ha señalado que a los productores agrícolas se les permitirá la compra directa de materias primas, la asociación con diferentes actores, la tenencia de cuentas "reales" (con apoyo en efectivo), la participación en el mercado cambiario y se tratará de hacer que sus trámites sean menos burocráticos. Ha subrayado que el Govern quiere "incentivar" la inversión extranjera directa y ha destacado en este punto el papel que pueden jugar los cubanos residentes en el exterior "en igualdad de condiciones con la inversión extranjera directa, las empresas estatales y las entidades cooperativas". 

Las reformas también buscan la creación de una administración menos burocrática y más eficiente, así como la creación de una legislación que "es estable y garantiza seguridad a largo plazo para los negocios, que es respetuosa y segura, y que —por encima de todo— incentiva" las inversiones. El gobierno, por lo tanto, simplificará la aprobación de las inversiones y dará más autoridad a los municipios para autorizar nuevas actividades económicas. Por otra parte, el aparato del estado también sufrirá reformas como la reducción del gobierno de 27 a 20 ministerios para reducir la burocracia y la reducción de las organizaciones gubernamentales y políticas para dedicar los ahorros a programas sociales y mejoras salariales para los trabajadores públicos.

"La Revolución todavía existe" y el país "funciona"

Este paquete de medidas será ratificado en las próximas semanas por el Buró Político del Partido Comunista de Cuba (el único partido legal) y después lo evaluará la Asamblea Nacional del Poder Popular. Será en este punto cuando las medidas se concreten y se pueda evaluar su alcance real para una economía que está en una grave crisis, con apagones eléctricos constantes y largos; escasez de materias primas, alimentos, medicamentos y agua potable; y la acumulación de basura en las calles. Según el presidente cubano, "Estados Unidos no se puede perdonar por el hecho de que, en este escenario —a pesar de la máxima presión que han ejercido— la Revolución todavía existe y el país sigue funcionando", ha dicho. Las reformas dice, son una señal de que "el país no se encuentra en un impás y confronta inteligentemente con toda esta situación".