Un conflicto diplomático entre Bulgaria y San Marino bloquea el acuerdo de asociación Andorra-UE en Bruselas

Bloqueo en Bruselas para sacar adelante el acuerdo de asociación entre Andorra y la Unión Europea. La reunión del COREPER, el comité que reúne a los representantes permanentes de los Estados miembros de la UE para coordinar los asuntos a tratar en las diferentes reuniones del Consejo Europeo, ha terminado sin la unanimidad necesaria para hacer avanzar la tramitación del acuerdo y ponerlo en el orden del día del próximo Consejo de Exteriores. Según apuntan fuentes conocedoras de la reunión, Bulgaria ha sido el único estado que se ha mostrado contrario. Aunque, oficialmente, la discrepancia para elevar el acuerdo al siguiente trámite continúa centrada en la naturaleza jurídica del acuerdo, que necesita la aprobación por unanimidad, el conflicto de fondo es entre este estado balcánico y San Marino.

Y como el acuerdo se ha negociado conjuntamente con Andorra y San Marino, el estado pirenaico se ve afectado por un conflicto diplomático que le es ajeno y que, de momento, impide que se avance en la tramitación de un acuerdo central en la política institucional del país. Aunque la presidencia, que recae en Chipre hasta el 30 de junio, ha intentado elevar el dossier a la Comisión sin el visto bueno de la EFTA, la decisión deberá esperar a siguientes reuniones del grupo de los 27, el último escalón antes de la aprobación final en el Parlamento Europeo

El escollo búlgaro

El litigio entre un grupo inversor búlgaro y la Banca di San Marino marca el ritmo de fondo de estas negociaciones, que continúan bloqueadas en Bruselas, hecho que tensa el calendario para el gobierno andorrano, que quiere tener el acuerdo aprobado por el club comunitario y por referéndum en el país antes de las próximas elecciones generales el año que viene. El origen de este litigio es el llamado caso búlgaro de San Marino. El grupo inversor búlgaro Starcom Holding intentó adquirir una participación mayoritaria en la Banca di San Marino. La operación, sin embargo, no prosperó por la oposición del Banco Central del estado itálico, que no autorizó la transferencia de las acciones por dudas sobre el origen del dinero y de la documentación aportada, en el contexto de una investigación de posibles irregularidades vinculadas a la corrupción y el blanqueo de capitales. Como consecuencia, el Banco Central de San Marino inmovilizó los 15 millones de euros de Starcom. Los búlgaros, sin embargo, dicen que todo era correcto y quieren llevar el bloqueo al arbitraje internacional con una demanda de 150 millones de euros contra la entidad. 

El conflicto financiero ha pasado al ámbito diplomático y está poniendo palos en las ruedas a la continuación del trámite del acuerdo para acercar Andorra y San Marino al mercado común europeo. La diplomacia búlgara pone en cuestión la seguridad jurídica y la protección de las inversiones europeas en San Marino y, por ello, propone que se desenganche la tramitación de Andorra del camino de San Marino. La propuesta, sin embargo, es difícil que prospere por la oposición de algunos estados como Italia y la nueva capa de complicación técnica que supondría crear un nuevo texto y que, de nuevo, retrasaría un trámite crucial para el gobierno andorrano.

Que el acuerdo no pase a la siguiente fase en el Consejo y en el Parlamento Europeo, donde su aprobación es prácticamente segura porque en la fase previa recogió una abrumadora mayoría favorable, pone en duda el calendario previsto para el gobierno que lidera Xavier Espot en Andorra la Vella. El gobierno andorrano no quiere convocar el referéndum sobre el acuerdo hasta que este no esté firmado, pero, sin embargo, quiere que este se convoque antes de las elecciones generales del próximo abril. El riesgo, sin embargo, es doble. Porque el criterio de encaje jurídico que acuerde el Consejo podrá retrasar aún más los trámites.

La naturaleza jurídica

Si los gobiernos estatales dirimen que se trata de un acuerdo mixto, que incluye cuestiones que afectan a los Estados miembros, el proceso de ratificación también tendrá que pasar por los parlamentos estatales de los 27 miembros de la UE y no solo por la Eurocámara. Emmanuel Macron, presidente de Francia y copríncipe de Andorra, ya comunicó a Espot que considera que el acuerdo de asociación es mixto y no solo exclusivo de la UE, porque afectaba competencias de los estados en materia fiscal, de inversiones, movilidad laboral y servicios financieros.

Si el acuerdo fuera exclusivamente europeo, el procedimiento sería mucho más limitado: Consejo, Parlamento y Comisión. Si es mixto, en cambio, el texto quedaría pendiente de los ritmos de los parlamentos estatales, crisis internas, elecciones y mayorías cambiantes, incluso en parlamentos regionales como el caso de Bélgica. Por lo tanto, que el COREPER desbloqueara el acuerdo en las próximas semanas tampoco dará vía libre a un trámite rápido si, finalmente, los estados pasan el acuerdo por la vía mixta que incluye la ratificación de sus cámaras, que podría alargar meses o incluso años su aprobación definitiva.