El ex viceprimer ministro del Reino Unido Nick Clegg ha admitido que luchar contra un segundo referéndum sobre la independencia de Escocia sería muy difícil después de que la mayoría de los escoceses escogieran permanecer en la Unión Europea, en el referéndum del pasado mes de junio, porque se les está sacando en contra de su voluntad.
En una intervención en el debate constitucional después del referéndum del 'Brexit', el político liberal británico ha advertido de un "choque muy serio entre las partes que forman el Reino Unido" de cara al final del proceso del 'Brexit', es decir, de Escocia, Irlanda, Gales e Inglaterra. Además, ha advertido que en caso de que se culminara el proceso de separación de la EU, sería "muy difícil decir a los votantes escoceses que tienen que tragarse sus dudas y votar a favor de la unión igualmente".
"Será muy difícil montar un argumento poderoso" para hacer que se queden, cuando los escoceses han dicho de manera convincente que quieren quedarse y, por lo tanto, se verían "forzados por unos acontecimientos que quedarían fuera de su control", y ha vaticinado, "será muy duro".
El exlíder de los liberales, y favorable a quedarse en la UE, ya aseguró el pasado mes de abril que si la opción del Brèxit ganaba el referéndum, el Reino Unido se quedaría "sin imperio, sin Unión y sin ninguna relación especial". Preguntado, sin embargo, con los resultados del referéndum en la mano, Clegg declaró: "Bien, todavía no nos hemos marchado".
Clegg era vicepresidente del gobierno de Cameron, como resultado de la coalición que hicieron los conservadores y liberales, cuando se celebró el primer referéndum para la independencia de Escocia.
