Mientras el hemisferio norte del planeta vive una ola de frío, que ha colapsado diversas ciudades sobre todo del norte de Europa y Estados Unidos, al otro lado del globo terráqueo ven cómo las llamas arrasan cientos de miles de hectáreas. Es el caso del estado de Victoria en Australia, donde numerosos incendios fuera de control queman unas 300 infraestructuras y más de 300.000 hectáreas y donde, hasta ahora, al menos una persona ha muerto y miles han sido evacuadas. El deceso lo ha confirmado el primer ministro australiano, Anthony Albanese, en un mensaje en X, donde también ha informado de que "muchas familias han sufrido pérdidas de propiedades y ganado". En esta región —que registra la ola de calor más intensa que ha vivido el país desde 2020, con temperaturas alrededor de los 45 grados—, los servicios de emergencia "trabajan en condiciones extremadamente difíciles" mientras continúan los incendios, cinco de los cuales con potencial catastrófico.

Los fuegos, que afectan también al estado de Nueva Gales del Sur, cuya capital es Sídney, han consumido un total de 350.000 hectáreas, según la cadena ABC, que ha mostrado imágenes de viviendas y estructuras calcinadas en zonas agrícolas. El gobierno regional ha confirmado que más de 50.000 personas se han quedado sin electricidad, mientras que los bomberos intentan contener los incendios desde los territorios y con ayuda de helicópteros. Por su parte, las autoridades han llamado a miles de ciudadanos a abandonar su hogar, ya que advierten de condiciones catastróficas, por las que también numerosos negocios cerraron sus puertas y se mantienen suspendidas las actividades escolares.

Un gran incendio arrasa la Patagonia argentina

Mientras tanto, en la Argentina un incendio desatado desde el pasado lunes quema en la provincia de Chubut, al sur, donde ya ha consumido 11.970 hectáreas de bosques y campos. Según ha informado en un comunicado el gobierno de Chubut, un total de 560 personas, entre combatientes y equipos de apoyo, están volcadas para combatir este foco de incendio que quema extensas áreas de bosques nativos y de establecimientos agropecuarios. El fuego se localiza en las localidades de El Hoyo y Epuyén, que forman parte de la llamada Comarca Andina, en la Patagonia, una zona especialmente elegida por turistas por su riqueza natural, con lagos y montañas.