¿Has probado alguna vez vinos de viñedos que tienen más de 100 años? Estas plantas, auténticas joyas cargadas de historia, no son demasiado habituales. Debemos trasladarnos a 1879 para entender su valor. Ese año, en Rabós d'Empordà, se detectó por primera vez en Catalunya la filoxera, un parásito que ataca la raíz de la viña y hace morir la planta. Este pulgón arrasó a finales del siglo XIX con casi todos los viñedos de Europa. Al cabo de unos años, entre 1890 y 1900, se empezó la replantación y, algunas de ellas, todavía sobreviven.
De estos viñedos tan viejos, nacidos tras la devastación de la filoxera, hay menos de 200 hectáreas en Catalunya. La mayoría se encuentran en el Priorat y el Empordà y la variedad que predomina es la cariñena tinta. Tiene todo el sentido porque esta variedad es muy representativa de estas dos zonas catalanas que a menudo se comparan por los rasgos característicos que tienen en común: suelos de pizarra, las variedades garnacha tinta, cariñena tinta y garnacha blanca, sus vinos tintos potentes y de alta graduación alcohólica, etc.
Hoy te presento 3 vinos de viñedos centenarios, uno del Priorat y dos del Empordà

¿Por qué están tan valorados los vinos que provienen de uvas de cepas muy viejas? Me gusta explicar que los viñedos son como las personas. Cuando somos jóvenes, tenemos mucha energía y mucho empuje, somos capaces de trabajar y producir mucho, pero nos falta experiencia y calma. En cambio, la gente mayor vive con un ritmo más pausado y acumula años de sabiduría y conocimiento. Con la viña, ocurre lo mismo. Las plantas jóvenes tienen mucho vigor y una alta capacidad de producción, pero a mayor cantidad de uva, menos concentración. Esta uva es ideal para elaborar vinos jóvenes pensados para el consumo más rápido y desenfadado. En cambio, el viñedo viejo produce muy poca cantidad, pero de una uva muy concentrada, con la que se pueden elaborar sin duda vinos con capacidad de guarda. Poca producción significa pocas botellas para vender, por tanto, mantener estos viñedos centenarios en vez de arrancarlos para plantar otros más jóvenes y rentables, es básicamente un acto de amor, y agradecemos a los productores su compromiso y respeto por ellos.
Hoy te presento 3 vinos de viñedos centenarios, uno del Priorat y dos del Empordà. El primero es el Tossals Vinyes Centenàries, de Mountain Wines, situado en El Molar. 100% cariñena tinta envejecida 24 meses en barricas de roble francés. Un vino muy mineral y fresco, pero al mismo tiempo complejo y elegante. Del Empordà os traigo dos vinos icónicos del territorio. El primero es el Camí de Cormes Negre, de la bodega Roig Parals. Santi y Mariona cuidan esta viña de cariñena tinta del año 1896, una de las más viejas del Empordà, ¡tiene 130 años!
El último vino de hoy es el VDO 6 de Vinyes d’Olivardots, un vino excepcional por su exclusividad. En este caso, está elaborado con cariñena blanca, una variedad muy apreciada por su expresión única, complejidad y capacidad de envejecimiento. Esta cariñena está plantada en terreno aluvial y datada del año 1900. Te animo de corazón a degustar estos vinos llenos de historia, memoria y legado.