Caves Rovellats está situada en el núcleo de La Bleda, en el municipio de Sant Martí Sarroca, en el corazón del Penedès. Nos encontramos ante un proyecto familiar con más de cien años de historia, iniciado por Josep Vallès Rovira a principios del siglo XX y que, generación tras generación, ha mantenido vivo su compromiso con el territorio, el viñedo y la elaboración de vinos de calidad.
Durante la visita tuvimos la oportunidad de compartir la jornada con Josep Cardona, actual propietario y representante de la tercera generación familiar. Lleva más de 40 años vinculado a Rovellats, un proyecto que ha acabado convirtiéndose en una parte inseparable de su vida. Junto a él, pudimos conocer de cerca la historia de la bodega, su filosofía de trabajo y su voluntad de continuar el legado que inició su abuelo, preservando su esencia sin dejar de evolucionar.
Aunque la bodega también elabora vinos tranquilos, su especialidad son los vinos espumosos amparados por la DO Cava, con una apuesta clara por las largas crianzas
Rovellats dispone de 50 hectáreas de viñedo propio, todas certificadas como ecológicas y situadas alrededor de la bodega. Un entorno privilegiado que permite seguir de cerca todo el ciclo de la vid y trabajar con materia prima propia. Las variedades blancas tienen un protagonismo destacado y constituyen la base de buena parte de su producción. Aunque la bodega también elabora vinos tranquilos, su especialidad son los vinos espumosos amparados por la DO Cava, con una apuesta clara por las largas crianzas, el tiempo y la complejidad que estas aportan a cada botella. De hecho, elaboran sus cavas exclusivamente con uvas procedentes de sus propias fincas, una manera de preservar el control sobre todo el proceso y expresar la identidad del territorio.

Pero si hay un elemento que hace especialmente singular esta bodega es su cava subterránea, situada a doce metros de profundidad. Su estructura radial, con forma de estrella de seis puntas y una rotonda central, es una construcción arquitectónica muy singular que nos permite adentrarnos en el mundo de la crianza de los espumosos y entender la importancia del reposo y del paso del tiempo en la elaboración de cavas de larga crianza. La tradición también se mantiene viva en oficios como el del masover, la persona que cuida la finca y vela por su buen funcionamiento. Una figura que Rovellats ha querido preservar y que refleja la vinculación histórica entre la bodega, la tierra y las personas que la trabajan. El compromiso con el entorno también se manifiesta en la gestión de los recursos: seis pozos conectados abastecen de agua a la bodega, mientras que las placas solares permiten cubrir aproximadamente el 50 % del consumo eléctrico.
Visitar Rovellats es descubrir un proyecto familiar centenario que ha sabido mantener sus raíces, apostar por el viñedo propio y reivindicar el valor del tiempo en la elaboración de sus espumosos
En el exterior, la finca cuenta también con un importante patrimonio arquitectónico: una masía del siglo XV, jardines modernistas y una capilla familiar dedicada a la Virgen de Montserrat. Un conjunto que convierte la visita en una experiencia que va mucho más allá del vino y que nos permite descubrir la historia, la arquitectura y la cultura de una familia estrechamente vinculada al Penedès. Visitar Rovellats es descubrir un proyecto familiar centenario que ha sabido mantener sus raíces, apostar por el viñedo propio y reivindicar el valor del tiempo en la elaboración de sus espumosos. Un rincón del Penedès donde el legado familiar sigue muy vivo y donde la tradición, el territorio y la sostenibilidad se convierten en pilares fundamentales. ¡Venid a descubrir este rincón del Penedès y a disfrutar de su entorno y de sus experiencias enoturísticas!