El Segrià es una comarca preciosa. Desde la huerta de Lleida hasta los pueblos de los alrededores de la capital, en el corazón de las comarcas de Ponent se come muy bien. Hoy visito Almenar, un pueblo al norte del Segrià donde se puede disfrutar de un restaurante delicioso. Un lugar donde la brasa, el buen producto y los sabores del Pallars, lugar de origen de la propietaria, son la esencia de la cocina. Se trata del restaurant Ideal, regentado por una pareja que cocina de primera.
El restaurante Ideal, tal como su nombre indica, es un restaurante ideal para disfrutar de buena cocina tradicional y casera. Un lugar fantástico con una década de historia que abrieron Cristina y Manel en 2015. Una pareja que cuenta con la ayuda de Nara en sala y que antes de empezar este proyecto, ya había rodado por el mundo de la gastronomía. Tenían experiencia en eventos de catering en diversos lugares y cuando se les presentó la oportunidad, iniciaron la andadura de Ideal. El restaurante se ubica en un local amplio, con salas privadas y una gran terraza interior que era la antigua sala de baile municipal de Almenar.
Como buen restaurante de Lleida de cocina tradicional, Ideal es un lugar especializado en brasa y caracoles

Como buen restaurante de Lleida de cocina tradicional, Ideal es un lugar especializado en brasa y caracoles, así como en desayunos y banquetes que oscilan entre diversas franjas de precios y formatos. Una oferta amplia que convierte el restaurante en una parada ideal en cualquier momento, pero sobre todo entre semana.

Los fines de semana, como en todas partes, siempre hay más gente; por eso entre semana es el momento ideal para disfrutar de buena cocina pallaresa en Almenar, de manera más tranquila y con la misma calidad. Uno de los rasgos distintivos de la cocina de Ideal es que utilizan producto de proximidad de calidad, sobre todo alimentos del Pallars, tierra de origen de Cristina.

Entre los platos estrella del local, pruebo el surtido de secallona y quesos del Pirineo, así como el embutido estrella del Pallars: la girella; un embutido único que solo se puede encontrar en estas tierras. Uno de los platos más espectaculares es, sin duda, la espada pallaresa, que incluye panceta, longaniza, chorizo y morcilla, todo cocinado a la brasa de encina y servido con alioli.

Ahora bien, por espectacular, el chuletón de vaca no se queda atrás. Un plato que es auténtica mantequilla. Para terminar la comida, unos buenos postres: flan de requesón con miel y nueces y buñuelos de chocolate con cama de crema catalana. Y que no falte el porrón para regar el desayuno, en este caso de vino km 0 de La Gravera. Un restaurante desconocido, pero que merece mucho la pena visitar, en el que disfrutar de un buen rato en familia o con amigos. ¡Salut i al lio, gourmeters!