El truco para cortar cebolla sin acabar llorando que realmente funciona

Cortar cebolla es una de esas tareas de cocina que parecen inofensivas hasta que los ojos empiezan a picar y, en cuestión de segundos, acabas llorando ante la tabla de cortar. Hay todo tipo de trucos populares: ponerse agua en la boca, encender una vela, cortarla bajo el grifo o incluso utilizar gafas. Pero hay una alternativa mucho más sencilla que puede ayudar a reducir considerablemente el problema: calentar la cebolla unos 15 segundos en el microondas antes de cortarla. Es rápido, no necesita ningún utensilio especial y se puede aplicar en prácticamente cualquier receta.

Cortar cebolla es un proceso más delicado de lo que parece

Solo necesitas 15 segundos en el microondas

El procedimiento es muy fácil. Primero hay que cortar los dos extremos de la cebolla y retirar la primera capa exterior, especialmente si está seca o sucia. Una vez limpia, se pone entera en el microondas y se calienta aproximadamente durante 15 segundos a potencia media. No se trata de cocinarla, sino simplemente de aplicarle un poco de calor antes de empezar a manipularla.

Ceba. Pexels
Cebolla. Pexels

Después se retira con cuidado, se acaba de pelar y se corta de la manera que necesite la receta: en juliana, en dados pequeños, en rodajas o bien picada. Si se ha respetado el tiempo, la textura prácticamente no debería cambiar, por lo que seguirá siendo adecuada tanto para sofritos como para ensaladas, guisos o cualquier preparación en la que se necesite cebolla cruda o poco cocinada.

Este pequeño calentamiento puede reducir la actividad de los compuestos que se forman cuando rompemos las células de la cebolla con el cuchillo. Cuando la cortamos, entran en contacto diferentes sustancias que hasta ese momento estaban separadas y se generan compuestos volátiles responsables de la irritación de los ojos. El calor puede disminuir parcialmente este proceso y hacer que llegue menos sustancia irritante hasta los ojos.

El cuchillo también tiene mucha más importancia de lo que parece

El microondas puede ayudar, pero hay otro detalle que marca una diferencia enorme: utilizar un cuchillo bien afilado. Una hoja que corta limpiamente rompe menos células que un cuchillo que aplasta la cebolla, y esto puede reducir la cantidad de compuestos irritantes que se liberan. Por lo tanto, combinar los 15 segundos de microondas con un cuchillo afilado es una de las fórmulas más sencillas para hacer esta tarea mucho más soportable.

También conviene no acercar demasiado la cara a la madera y trabajar en una zona ventilada. Poner la cebolla un rato en la nevera antes de cortarla puede ayudar igualmente, porque las temperaturas bajas pueden ralentizar las reacciones que generan los compuestos volátiles.

Ningún truco garantiza que nunca más derramarás ni una sola lágrima, porque la sensibilidad varía mucho entre personas y también según la variedad de cebolla. Pero si habitualmente acabas con los ojos rojos cada vez que cortas una, probar estos 15 segundos en el microondas es una solución tan sencilla que vale la pena incorporarla a la rutina de cocina.