Las judías verdes con jamón y tomate son una de esas recetas que resuelven una comida con ingredientes habituales y una elaboración sencilla. La cebolla pochada poco a poco, el ajo y unos dados de jamón forman un sofrito que da gusto a la verdura sin necesidad de complicarse. El tomate acaba de ligar el conjunto y deja una salsa para mojar pan. El secreto es controlar la cocción de las judías para que queden tiernas, pero mantengan suficiente consistencia para mezclarlas con el sofrito sin que se deshagan. Con una cazuela y una sartén ancha ya tienes todo lo necesario para empezar.
Unas judías no tienen que ser un plato plano y de poca gracia
Los ingredientes y la preparación de las judías
Para preparar esta receta necesitas un kilo de judías verdes, preferiblemente planas, 125 gramos de jamón en dados, 400 gramos de salsa de tomate, media cebolla, dos dientes de ajo, aceite de oliva y sal. Con estas cantidades puedes servir aproximadamente cuatro raciones como primer plato. Elige una sartén lo suficientemente ancha para que después puedas incorporar toda la verdura y removerla cómodamente, sin aplastarla ni dejar una parte sin salsa.
Empieza poniendo una cazuela con agua al fuego. Mientras tanto, lava las judías, córtales las puntas y, si tienen hilos en los laterales, retíralos con un cuchillo o un pelador. Trocealas en fragmentos de unos tres o cuatro centímetros para que sean fáciles de comer y se cuezan de manera similar. Cuando el agua rompa a hervir, añade un poco de sal e incorpora las judías.
Déjalas cocer hasta que estén tiernas, comprobando el punto con un tenedor o probando un trozo. El tiempo dependerá del grosor y de cómo te gusten, de manera que es mejor vigilarlas que seguir el reloj estrictamente. Ten presente que después pasarán unos minutos más en la sartén. Cuando estén en su punto, escúrrelas bien: si llega demasiada agua de cocción, el sofrito quedará aguado.
Un sofrito sencillo que da gusto a todo el plato
Mientras hierve la verdura, pela y pica la media cebolla y los dos dientes de ajo. Calienta un chorro de aceite de oliva en la sartén y empieza pochando la cebolla a fuego medio bajo. Remuévela de vez en cuando y, cuando empiece a quedar transparente, incorpora el ajo. Continúa la cocción sin dejar que se queme. Este paso pide un poco de paciencia para que la cebolla pierda dureza y aporte una base suave al plato.
A continuación, añade los dados de jamón y saltéalos durante un par de minutos. Incorpora la salsa de tomate, mézclalo y deja que el conjunto se caliente. Si la salsa es muy espesa, puedes añadir una cucharada de agua de cocción de las judías, pero hazlo solo si es necesario. Prueba el sofrito antes de poner más sal, porque el jamón ya aporta.
Finalmente, vierte las judías bien escurridas en la sartén y mézclalas con suavidad. Déjalo cocer todo junto unos cinco minutos a fuego bajo para que la salsa se reparta y la verdura coja el sabor del sofrito. Sírvelas calientes, con un poco de salsa en cada plato, como primero o como acompañamiento de una carne o un pescado a la plancha.
