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La crema catalana es uno de aquellos postres que mucha gente ni se plantea hacer entre semana porque da la sensación de que necesita tiempo, fuego, control constante y un poco de técnica. Pero Arnau París ha querido demostrar justo lo contrario con una receta que forma parte de sus microrecetas y que transforma completamente el proceso habitual con una crema catalana hecha íntegramente en el microondas, con ingredientes muy básicos y lista en menos de seis minutos de cocción. El resultado busca mantener aquella textura cremosa y aquel sabor que recuerda el postre de toda la vida, pero con una elaboración mucho más directa y accesible para hacer cualquier día.

Para hacer una buena crema catalana no hace falta pasar horas delante de los fogones

Los ingredientes son simples, pero el orden es lo que lo cambia todo

La receta empieza con una base muy corta: dos yemas de huevo, 20 gramos de almidón de maíz, 50 gramos de azúcar, 500 mililitros de leche y una pizca de canela. No hay infusiones largas ni procesos previos. Todo entra en el mismo recipiente. El primer paso es mezclar muy bien todos los ingredientes hasta que la textura sea completamente homogénea. Aquí es donde se construye buena parte del resultado final, porque si quedan grumos después costará mucho recuperar la cremosidad que tanto nos gusta en una crema catalana de las de los restaurantes de toda la vida o de nuestra abuela.

Cuando está todo integrado llega el microondas. Primero entran dos minutos a máxima potencia. Cuando sale, todavía parece una mezcla muy líquida y es precisamente aquí donde mucha gente pensaría que algo ha fallado. Pero el truco de Arnau París es no dejar que el calor trabaje solo. Se saca el recipiente y se remueve bien para que la temperatura se reparta y la mezcla se vuelva uniforme.

El secreto es ir construyendo la textura poco a poco

Después de los primeros dos minutos vuelve un minuto más al microondas. Se remueve otra vez. A continuación se hacen dos minutos más y se repite el mismo proceso. Finalmente llega un último minuto que acostumbra a dar el punto definitivo para que la crema quede espesa pero todavía suave. Este sistema evita que el huevo se cueza demasiado rápido y permite que el almidón haga su trabajo de manera progresiva. Cuando sale, todavía no está terminada del todo. Igual que pasa con muchas cremas, necesita unos minutos de reposo para que coja cuerpo.

Quien quiera acercarse más a la crema catalana tradicional puede añadir azúcar por encima y quemarlo al final, pero incluso sin este paso el resultado sigue funcionando muy bien. Así pues, esta receta de Arnau París rompe una idea muy extendida que dice que la crema catalana es complicada o que solo sale bien si le dedicas mucho tiempo. En este caso, el microondas y un poco de orden son suficientes para que el resultado sorprenda mucho más de lo que parece.