El uso cotidiano de determinadas palabras procedentes del castellano hace que a menudo pasen desapercibidas expresiones que, en realidad, no son normativas en catalán. Este es el caso de ensaladilla russa, una denominación muy extendida en cartas de bares, restaurantes y conversaciones informales, pero que no es la forma correcta en catalán.
La forma correcta de decir 'ensaladilla russa' en catalán
Según las recomendaciones lingüísticas, la forma más adecuada es ensalada russa. El término ensaladilla es un castellanismo que no forma parte del vocabulario catalán y que, a pesar de su uso frecuente, conviene sustituir por alternativas propias de la lengua. Los especialistas en lengua explican que la influencia del castellano ha provocado que muchas palabras relacionadas con la gastronomía hayan entrado en el uso popular.

En algunos casos, estas expresiones se han consolidado hasta el punto de que muchas personas desconocen que existe una forma genuinamente catalana. Con la ensaladilla rusa pasa precisamente esto: es una palabra muy presente en el ámbito de la restauración, pero que no se ajusta a los criterios normativos.
La ensaladilla rusa es uno de los platos más populares de la cocina mediterránea. Elaborada habitualmente con patata, zanahoria, guisantes, atún, huevo duro y mayonesa, es una receta que se consume durante todo el año, especialmente en verano. Su popularidad ha hecho que el nombre del plato sea ampliamente conocido, pero también ha contribuido a la difusión de formas lingüísticas incorrectas.
Los lingüistas recuerdan que el catalán dispone de diversas palabras para referirse a este tipo de preparaciones. En este sentido, cabe destacar que la palabra amanida también está muy extendida y que podría aplicarse para decir amanida russa. De todas formas, desde el Optimot recomiendan traducir la tradicional y deliciosa ensaladilla rusa por una buena ensalada russa en catalán.
Más palabras parecidas a 'ensaladilla rusa'
Este caso es un ejemplo más de cómo los castellanismos pueden ir ganando terreno en la lengua cotidiana. Expresiones como ensaladilla russa, bocadillo, caldo o postre son frecuentes en algunos contextos, a pesar de que el catalán dispone de formas propias como ensalada russa, entrepà, brou o postres. Los expertos señalan que conocer estas diferencias no implica renunciar a la naturalidad en el habla, sino enriquecer el vocabulario y preservar las formas genuinas de la lengua.
Por lo tanto, hay que recordar que la forma correcta de cada palabra contribuye a mantener vivo un patrimonio lingüístico que forma parte de la identidad cultural catalana. Así pues, la próxima vez que este popular plato aparezca en la mesa o en la carta de un restaurante, hay que tener presente que en catalán no se dice ensaladilla russa, sino ensalada russa o amanida russa.